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Un hombre demanda a un almacén de bricolage porque se quedó pegado al inodoro

Boulder (Estados Unidos).-  Un hombre que se quedó pegado con adhesivo al asiento de un inodoro en un almacén de bricolage en Colorado, consiguió, después de dos años, que un tribunal de Colorado se ocupe de su demanda contra la firma Home Depot.

El 30 de octubre de 2003, cuando Dougherty, ahora de 57 años, intentó levantarse del asiento que había usado en un baño de la tienda de materiales de construcción en Louisville, se encontró que había quedado pegado con adhesivo a la taza.

Aparentemente, algunos pésimos bromistas pensaron que, dado que se iba a celebrar la fiesta de Halloween, sería divertido untar la taza con pegamento.

Dougherty, en declaraciones al el diario "The Daily Camera", de Boulder, dijo que gritó pidiendo ayuda pero "ahí me dejaron, con todo ese estrés. Me dejaron que me pudriera ahí".



El hombre sostiene que cuando entró al retrete vacío buscó una cubierta de papel para el asiento, pero que el contenedor de esas hojas de higiene estaba vacío.

Se sentó, pero cuando trató de mover sus piernas se dio cuenta de que estaba pegado y "sintió un pánico tremendo".

En esos momentos, Dougherty, que se recuperaba de una cirugía de séxtuple desvío coronario, temió que sufrir un ataque cardiaco e ingirió tres pastillas de nitroglicerina.

En su relato al diario, dijo que eventualmente un empleado de la tienda escuchó sus gritos de ayuda e informó al jefe de planta por radio, pero éste "creyó que se trataba de una broma".

Unos 15 minutos después, los empleados de Home Depot llamaron a una ambulancia, según la demanda presentada el viernes pasado ante el tribunal de Louisville.

Personal sanitario de Boulder y del Cuerpo de Bomberos de Louisville acudió al lugar y los enfermeros destornillaron el asiento del inodoro, que seguía pegado a los muslos de Dougherty.

Mientras se llevaban al hombre "asustado y humillado" en una camilla, Dougherty se desmayó y los enfermeros no pudieron hallarle el pulso por algunos segundos.

Al despegar a la víctima del inodoro, le produjeron lesiones en la piel.

Dougherty afirma que desde entonces ha sufrido pesadillas en las cuales está encerrado en un recinto oscuro y no puede salir.

La falta de sueño eventualmente le causó un coma diabético, según el demandante.

Kathryn Gallager, gerente de relaciones públicas de Home Depot, dijo al diario que no puede hacer comentarios sobre un caso pendiente.

Fuente: EFE