El australiano de origen canadiense Dale Begg-Smith bien puede haber alcanzado a los 21 años dos de las metas con las que sueñan muchos mortales: ganar una medalla de oro olímpica y tener la tranquilidad y estabilidad de ser ya un millonario.

Begg-Smith, que el miércoles de proclamó, con 21 años, campeón olímpico de baches de esquí artístico masculino en los Juegos de invierno de Turín 2006, es desde hace tiempo un auténtico millonario, por los réditos que le aporta una empresa de internet que creó junto a su hermano Jason a la temprana edad de 13 años.

La empresa creció hasta convertirse en un gigante que en la actualidad, según afirma él mismo, ni siquiera tiene un nombre. El esquiador australiano conduce un Lamborghini y es conocido en la prensa de su país de adopción como "spam man", en referencia al término con el que en internet se denomina a los mensajes no solicitados y que llegan a los usuarios en cantidades masivas.

Begg-Smith es canadiense, pero renunció a competir como tal por varios motivos. A los 15 años empezó a recibir presiones por parte del equipo canadiense, que criticaba que no dedicaba el suficiente tiempo a los entrenamientos, así que se trasladó junto a su hermano a Australia, aunque él se limita a decir que la razón hay que encontrarla en el despido por parte de la federación de su entrenador, Steve Desovich.

Reside en Melbourne, pero pasa buena parte del año en Europa, en donde busca la nieve que le cuesta encontrar en Australia. Curiosamente, Begg-Smith nació en Vancouver, la ciudad que dentro de cuatro años albergará los XXI Juegos de Invierno. Aún no sabe si competirá allí o cómo llevará el hecho de hacerlo en su ciudad natal pero como esquiador de otra nacionalidad.

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