La mitad de los vídeos sobre temas médicos no son recomendables
Un proyecto noruego seleccionará los contenidos más adecuados

YouTube, una herramienta para la salud… o para el desastre? 0

Cada minuto se suben 48 horas de vídeos a YouTube. Muchos de estos documentos audiovisuales están relacionados con la salud: sólo en EEUU, distintos hospitales han colgado un total de más de 40.000 vídeos. El problema es que toda esa información, de gran utilidad para el público, ha de compartir espacio con un auténtico aluvión de recomendaciones confusas, erróneas o directamente malintencionadas.

El reto de un nuevo proyecto con sede en Noruega es crear una web que reúna todos los vídeos fundamentados en evidencias médicas, de modo que el usuario tenga la garantía de poder navegar sin miedo a ser manipulado o a encontrar contenidos que puedan ofender su sensibilidad, desde el fanatismo ideológico a imágenes explícitas de amputaciones o enfermedades.

“Hay 2.000 millones de personas en internet; eso significa que hay gente para todo”, explica Luis Fernández Luque, investigador especializado en e-Salud y contenidos audiovisuales de la Universidad de Tromso (Noruega). Se estima que en torno a la mitad de los vídeos sobre salud tiene información correcta, pero la lógica de las búsquedas automatizadas provoca que sea más fácil toparse con los peores.

En busca de la polémica

“Hay más gente interesada en los vídeos polémicos que en los de calidad. Eso hace que los malos tengan más visitas y, por lo tanto, YouTube o Google te los pone primero. El problema es cómo está diseñado el algoritmo de búsqueda de YouTube“, detalla Fernández Luque. Un modo de priorizar los resultados de búsqueda común a muchas otras plataformas, empezando por el propio Google.

“En nuestro proyecto de I+D estamos intentando hacerlo de otra manera y sacar los mejores vídeos de salud, aunque no sean los más vistos en YouTube”, señala este investigador. El objetivo es destacar la credibilidad científica y el servicio público en contra del morbo, la conmoción o la sorpresa, cualidades que normalmente aumentan la visibilidad online de un vídeo.

“Si buscas vídeos de ‘pie diabético’ lo primero que te encuentras son amputaciones”, lamenta Fernández Luque. “El más popular sobre la vacuna de la gripe es una teoría de la conspiración”, continúa. “Hay gente que dice curar la esclerosis múltiple poniendo un ‘stent’ en la yugular, algo que no se ha conseguido comprobar de ninguna manera”. Gozan también de popularidad los vídeos que vinculan vacunas y autismo, “cosa que está completamente descartada”.

Recursos de calidad

Este experto en e-Salud recuerda, sin embargo, que también pueden hallarse “muchos recursos de calidad: en internet hay gente para todo“. El problema es que a menudo llegan los recursos más nocivos a las personas menos indicadas. Un caso ya conocido son las redes pro-anorexia, que también tienen una destacada presencia en YouTube.

“Con la colaboración de investigadores de Taiwan y Georgia estamos explorando cómo detectar automáticamente vídeos pro-anorexia”, avanza Fernández Luque. Estos vídeos suelen tener un patrón común: imágenes de jóvenes extremadamente delgadas en un contexto idealizado y acompañadas de canciones que hablan de superación, esperanza o belleza.

Resulta curioso, desde el punto de vista sanitario, el criterio utilizado para la eliminación de estos contenidos: “Antes YouTube quitaba muchos vídeos por incumplimiento de derechos de autor en la música que usaban los vídeos pro-anorexia”, explica Fernández Luque. “Ahora ya no, pues se reconoce automáticamente la canción y se ofrece la posibilidad de comprarla. Es triste, pero se mueve dinero con contenidos pro-anorexia”, concluye.

Fuente e informacion del :elmundo.es