¿ Cómo recuperar una vida sexual plena, activa y saludable cuando se padecen afecciones cardíacas?, es la pregunta que se hacen, y me hacen, aquéllos/as que han sufrido infartos o han sido intervenidos quirúrgicamente por causas cardíacas.
La enfermedad cardíaca despierta intenso temor porque el riesgo de muerte está presente alimentando el prejuicio de que el sexo es peligroso. La consecuencia es la abstinencia sexual y el abandono de las actividades físicas; dos comportamientos habituales que, en lugar de ayudar, perjudican al paciente.
La realidad es que actualmente el pronóstico de salud luego de un ataque cardiaco ha mejorado sustancialmente gracias a medicamentos muy eficaces y avances como el bypass, la angioplastia y el stent coronario.
Cuando él o la paciente han sido dados de alta por el especialista, no existe contraindicación ni riesgo para mantener relaciones sexuales. Claro que el médico aconsejará a la pareja sobre los pasos a seguir: frecuencia, ritmo sexual, posturas, compromiso emocional de ambos; garantizando que resulten seguros y saludables y aclarando que ni el acto sexual ni los ejercicios físicos supervisados entrañan un riesgo cardíaco.
El National Heart Institute confirma que hacer el amor no aumenta las posibilidades de trastornos cardíacos, siempre que estén bien supervisados por el médico.
El estudio agrega que el coito practicado en un entorno familiar, tranquilo y relajado no tiene riesgo. Otra cosa sería, remarca, el sexo obsesivo realizado en condiciones hostiles, que entrañe falta de confianza en la pareja o que, por una u otra razón, requiera de un gran esfuerzo físico.
El doctor Eduardo Chapunoff, en Answering Your Questions about Heart Disease and Sex, menciona las siguientes Reglas para Reanudar el Sexo Post Ataque Cardíaco:
Tener el visto bueno del especialista.
Prestar atención si se presentan fatiga, náuseas o falta de aliento.
No a las situaciones estresantes.
Evitar requerimientos físicos excesivos.
Evitar relaciones sexuales en las siguientes dos o tres horas después de comer o consumir alcohol.
Tomar todos los medicamentos correctamente.
Buscar consejo médico cuando sea necesario.
Prestarle atención a la pareja.
Mantener buen sentido del humor.
Por su parte, el doctor Joseph Alpert, en The Heart Attack Handbook, confirma que hombres y mujeres pueden tener sexo tan satisfactorio como antes, proponiendo:
Tiempo amplio para los juegos preliminares.
Intimar sin tener relaciones sexuales, hasta que la pareja esté cómoda.
Comenzar con posiciones que requieran menos energía, como con su compañera/o encima o la posición de costado (lateral).
Disminuir la actividad sexual ante una frecuencia cardíaca alta que dure más de 30 minutos después del sexo.
Reducir la actividad sexual si aparece fatiga severa o insomnio al día siguiente de las relaciones sexuales.
Si tiene temor, reinicie la sexualidad con caricias y prácticas masturbatorias lentas, revisando su frecuencia cardíaca, hasta que gane confianza. Paulatinamente podrán agregar juegos de estimulación mutua llegando al coito sin temor.
¿Y la actividad física? Anteriormente estaba prohibida para los enfermos cardíacos. Hoy, el ejercicio es fundamental en la rehabilitación de los pacientes con cualquier tipo de cardiopatía, incluidos aquéllos que han sufrido infartos.
Entre otros beneficios, el ejercicio reduce las arritmias y taquicardias, estabiliza la tensión arterial y disminuye el estrés y la ansiedad.
El primer paso es consultar con el médico, que determinará el nivel de esfuerzo adecuado por medio de una prueba de esfuerzo.
La actividad sexual y física estimulan el cuerpo y la mente y te llevan a recuperar una vida activa y placentera. Aprovéchala con cuidado y sin temor. •
La Dra. Blasco es médico, sexóloga y psicoanalista y autora de `Camino al orgasmo’ y `Menopausia una etapa vital’.
dsb (arroba)doctorasoniablasco.com

 

BY DRA. SONIA BLASCO
ESPECIAL/EL NUEVO HERALD