En el camino de la seducción hay muchas cosas puedes ajustar, elementos relacionados con tu estética personal,la forma en que entiendes a las mujeres, creencias sobre ti y las relaciones, hábitos personales y un sin número de etcéteras.aburrido

Sin embargo existe algo que si lo tienes deberías empezar a priorizar ese elemento para cambiarlo de una vez por todas. Si lo posees tendrás un repelente instalado en ti para mujeres y para personas en general.

Estoy hablando del aburrimiento, el cual defino como la tendencia a ser y ser percibido como una persona adicta a la rutina, lejana de las emociones, altamente predecible, de un escaso sentido del humor y que no posee un mayor encanto personal. Es casi unánime el consenso entre las mujeres cuando afirman que lo que más les parece despreciable en un hombre que desee conquistarlas es que ellas puedan percibir que es una persona aburrida.

Y quiero detenerme un poco en esto de “ser percibido” como aburrido. Porque eso que llamo “lo aburrido” (lo que te hace aburrido) y “el aburrido” (el personaje en cuestión) se huelen a kilómetros de distancia. Y ahí que hacer algo con ello. Algunos son aburridos por naturaleza (son los aburridos) y otros tienen todos los rasgos visibles para parecer aburridos, aunque no lo sean.

Muchos son descartados porque están “disfrazados de aburridos”, la mayoría de mujeres los desechan en su mente como candidatos a amante, unas los adoptan como amigos, otras simplemente los aíslan porque no quieren caer en la pesada bruma que el aburrimiento supone. He escuchado innumerables veces a mujeres diciendo “mmm…. Ese tipo se ve todo serio y aburrido”, y ni siquiera han hablado con él, simplemente lo han visto y con ello basta, han recibido señales inequívocas de que es una persona aburrida.

Algunos no son necesariamente aburridos, simplemente necesitan un poco más de confianza y encuentros para, como una caja de sorpresas, ir mostrando que las apariencias engañan y que no es tan aburrido como parece (sólo es un poco despistado y no ha podido encontrar la envoltura y apariencia adecuadapara mostrar por fuera la forma en cómo realmente es por dentro).

La pregunta obligada a esta altura es ¿cuáles son las señales que las mujeres reciben para pensar que un hombre es aburrido y descartarlo?

Bien, te enumeraré algunos de ellos y junto a cada uno te daré la fórmula para transformarlo y volverlo una ventaja a tu favor:

1. Excesiva formalidad en el trato:

He descubierto que muchos mantienen los modales de sus bisabuelos y se dirigen a las personas con excesivo formalismo, tardan demasiado en tomar la confianza para saludar a una mujer de beso (de hecho ellas son las que toman la iniciativa). En esto hay un detalle, si bien cuando te presentan a una mujer lo más aconsejable es saludarla de mano en un contexto formal (si es de día, te la presentan en el trabajo o algo así) pero si estás es un ambiente relajado, una fiesta, un asado, una reunión de amigos, etc, puedes acercarte y darle un beso en la mejilla apenas te la presenten. Créeme que no pensarán que eres un abusivo, eso sólo está en tu mente. En estos contextos informales es mejor pasar por una persona relajada, tranquila que por una demasiado formal y rígida.

2. Una forma de vestir demasiado plana con poco uso de los colores:

Los colores gris, azul oscuro y negro aunque son muy elegantes son una mezcla que crea distancia. Muchos los usan para mostrar seriedad, y para que los tomen en serio, sin embargo esto debe complementarse con colores más alegres, más tropicales. ¿Sabías que los colores más atractivos para el cortejo son los colores cálidos? La razón es que le recuerdan al cerebro el color de las frutas que eran útiles cuando el ser humano era nómada y no sabía distinguir entre lo venenoso y lo comestible. Así que los colores azules claros, los violetas, los amarillos, los naranjas, los rojos, el color rosado o salmón son colores que estimulan el cerebro y que hacen que nos parezcan agradables las personas a simple vista. Además funcionan para mostrar que eres audaz y extrovertido.

¿Te has fijado que los introvertidos suelen amar los colores y tonos oscuros? Pues bien, no hay que ser adivino para ver un extrovertido en colores cálidos y descubrir que es una persona abierta. Si eres tímido prueba con los colores cálidos, te ayudarán para sentirte mejor y cambiar un poco y te mostrarán no tan cerrado.

3. Acostumbras a usar ropa de padre de familia:

Recuerdo una vez en la universidad, cuando mi proceso iniciaba, que yo acostumbraba a vestir con pantalones caqui, con camisas a rayas y una chaqueta corta beige, era mi “pinta” favorita, todo mi closet estaba lleno de pantalones de dril, de camisas de rayas y de chaquetas cortas o sacos de lana y muchos, pero muchos chalecos. Acostumbraba a guardar mi billetera en un bolsillo superior interno de mis chaquetas. Un día, una compañera me pidió que le cambiara un billete, y saqué mi billetera de mi bolsillo superior izquierdo, ella río y le pregunté qué pasaba. Me respondió que me parecía a su padre dándole dinero. Lo deje pasar, pero luego pregunté a algunas mujeres sobre mi apariencia (uno de los primeros ejercicios que hice con doble intención, acercarme a las mujeres, romper el hielo y tener un poco de retroalimentación) y me dijeron que vestía como si fuera mayor a mi edad.

Recuerdo que sentí un poco de vergüenza de mí mismo y empecé a comprobar que vestía igual a mi padrey a muchos padres por ahí. Lo que hice fue ahorrar un poco haciendo algunas monitorias en la universidad y comprarme tres jeanes, dos pares de tenis, muchas pero muchas camisetas y algunas chaquetas estilo militar.

Sé que la forma de vestir es algo personal, con lo que te sientes bien, y esa es la razón por la que lo usas. Sin embargo quiero retarte un poco a que cambies la forma en que te has visto, que cambies la percepción que tienes de ti mismo, la forma de verte. Cuando hice mi cambio me sentí libre, al principio temía verme inadecuado, pero comprendí que eso sólo estaba en mi mente. Créeme que las personas lo notaron y me lo dijeron, sobre todo las mujeres. El cambio es un aire fresco que todos notan y quieren respirar.

4. El rostro demasiado tensionado:

tienes los labios tensionados, el ceño fruncido, la mandíbula tensa. El rostro es la forma externa de conocer tu exterior. Para liberarte de ello hazte consciente de la expresión que tienes, la mayoría de las veces es producto del hábito, de la rutina. Empieza a mirarte a un espejo y a practicar posturas más relajadas, incluso aprende a sonreír, no tienes que andar sonriendo todo el tiempo, pero si puedes tener una expresión alegre y amigable, incluso picaresca.

5. Peinado demasiado plano:

El cabello es un elemento fundamental para la seducción, no solo en las mujeres, sino también en nosotros los hombres. Es fácil ver peinados planos, predecibles, rutinarios, el mismo corte que tenías en tu primera comunión. Necesitas darle algo de volumen, no te avergüences si no tienes el cabello de Tom Cruise o Brad Pitt, simplemente dale volumen, cambia un poco. Que no parezcas un seminarista recién salido del convento sino una persona segura de sí mismo. Si eres calvo mi mejor sugerencia es que te rapes definitivamente y acentúes tus facciones con una barba candado, muchos suelen avergonzarse por una calvicie prematura, yo te invito a que no lo hagas y que lo uses como una ventaja para mostrarte un poco más rudo.

6. Sueles sermonear y moralizar:

Cualquier charla o diálogo contigo es contemplar a un inquisidor en potencia. Sueles ser demasiado crítico, pesimista, agrio y malaleche, eres un poco chapado a la antigua y todo lo moderno lo detestas. Estás lleno de tabues y vives como un viejo de ochenta años, un poco cerrado a la banda, como un sacerdote medieval que se echa la bendición cada vez que algo no le gusta. Sueles reprochar los errores de los demás amparado en tu supuesta madurez y tu capacidad de ver más elementos de lo que los otros ven. Intentas mostrar madurez, estabilidad pero logras que se te perciba como alguien aburrido y a quien no se le puede contar todo.

7. Acostumbras a adorar la rutina:

Eres predecible en cada una de las grandes y pequeñas cosas de la vida, siempre pides lo mismo en los restaurantes, siempre bebes lo mismo, siempre compras la misma revista, ves los mismos programas. Pues bien, yo era así, hasta que decidí sorprenderme a mí mismo y empezar a frecuentar lugares a los cuales no iba, pedir comida diferente, cambiar un poco mi apariencia, perder un poco más el tiempo de la cuenta, hacer invitaciones a lugares de alta emoción. Decidí dedicar más horas al ocio y averiguar sobre cosas distintas y diferentes.

Si alguien te invita a romper tu patrón anímate y dale una oportunidad. No seas tan estricto ni tan perfeccionista.

8. Te tomas demasiado en serio:

A veces las personas suelen ser divertidas, bromear y te echan algún chiste, ironía o sarcasmo y tu respondes como serio como una piedra, mostrando molestia por el abuso de confianza. Eres de los que crees que para ser divertido o para burlarse de uno mismo tiene que pasar mucho tiempo. Si eres una persona demasiado rígida que se toma demasido seriamente, no generarás confianza, por el contrario los demás esperarán a que te vayas para divertirse, porque tu eres un agua fiestas.

9. Gafas demasiado intelectuales:

Muchos tenemos defectos de visión, eso no tiene nada que ver. Sin embargo algunos usan gafas gigantescas, que te cubren media cara, con marcos metálicos sin ningún impacto, y que te hacen parecer nerd, intelectualoide, geek y ñoño. Si eres un intelectual no debes pensar que eso necesariamente lleva a que seas considerado como aburrido, de hecho, el mejor intelectual es aquel que logra transmitir interés, que se muestra como interesante y enigmático. Si usas gafas piensa en la opción de cambiarlas por unas con marco grueso, de corte moderno, en marcos de carey y con colores audaces. Acostúmbrate a limpiarlas con rigurosidad e intégralas a un concepto de ti como una persona interesante, intelectual y misteriosa.

Tener gafas no debe ser cuestión de incomodidad, sino que puede ser una forma divertida de darle un toque diferente a tu personalidad. En este sitio hay algunos conceptos que podrían parecerte interesantes.

10. Exceso de gustos clásicos:

Todos tenemos derecho a que nos guste lo que nos gusta sin embargo si te gusta lo clásico (cine, música, moda, literatura) debes poner un pie en el presente también y al menos enterarte qué hay de nuevo en el mundo. Repito una idea que atraviesa el blog, somos animales de costumbres y uno se puede acostumbrar fácilmente a lo que sea, incluso darle oportunidad a diferentes cosas sólo para probar cómo nos va. Yo odiaba el reggaetón, pero desde hace unos años le dí una oportunidad y no niego que me divierto con algunas canciones y que sé que suena por ahí y tengo en mi colección personal varias canciones.

Siempre fui amante de la música ochentera, y eso estaba bien en los ochenta, pero ahora, tres décadas después supone una reminiscencia nostálgica y créeme, soy un experto, tengo colecciones enteras de música ochentera, frecuento bares con esta música, sin embargo recuerdo un día en que en una de mis primeras prácticas universitarias todos los días uno de nosotros era el encargado de poner la música, la mía era predecible, rutinaria y terriblemente ochentera, han habido tres o cuatro canciones que me gusta y que repetía a la saciedad (de ellos, no la mía, por supuesto), hasta que un día una de mis compañeras, que era costeña, me dijo “a ti hay que traerte al siglo XXI”, días después me trajo un CD y me dijo “escúchalo y dime qué piensas”, lo escuché y al principio no lo soporte, pero luego lo escuché una y otra vez y resultó genial. Hoy día estoy con un pie en los ochenta y otro en lo actual y me gusta lo que oigo, en vez de juzgarlo y decir “qué porquería de música la que hacen hoy día, no era como en los ochenta”.

Tengo un amigo que siempre que habla con una mujer, le habla de La Ilíada, la Odisea, la República de Platón, y hay que admitir que esas no son las lecturas que las personas tienen en su mesa de noche. Tus gustos pueden ser un poco exóticos para la mayoría de personas y, a menos que busques una bibliotecóloga o una filósofa o literata, deja eso para después y habla de temas que conecten con la actualidad y lo que vemos hoy día.

La idea es que, si descubres alguno de los elementos descritos, le des una oportunidad a aquellas cosas que te pueden dar un aire fresco. Es necesario que entiendas que ciertas cosas en tu apariencia hablan de ti y que pueden dar una imagen aburrida, soporífera que ahuyenta a las mujeres.

Que comience la cacería!

Via: naxoseduccion.blogspot.com