Científicos europeos, entre ellos un grupo de investigadores españoles, han desarrollado un disco duro de ordenador con una memoria diez superior a la de los más potentes aparatos informáticos actuales, informó a Efe Fernando Briones, uno de los responsables de este proyecto, que fue finalista al premio europeo Descartes.

Briones, director del Instituto de Microelectrónica de Madrid, del CSIC, galardonado este año con el Premio Jaime I por sus trabajos sobre nanotecnología, explicó a modo ilustrativo, que su proyecto permite, por ejemplo, almacenar en el ordenador "todas las películas que podrían verse en toda una vida".

Dicho proyecto de ingeniería, denominado HIDEMAR (Self-assembled nanoparticles and nanopatterned arrays for high-density magnetorecording), fue seleccionado la semana pasada como "finalista" con una dotación de 30.000 euros, en el marco de los prestigiosos Premios Descartes de investigación 2005 de la Comisión Europea.

Estos proyectos de investigación tienen carácter paneuropeo, y en éste en concreto participaron, entre otros, griegos, franceses, austríacos e italianos, aparte de españoles, que fueron precisamente los responsables "de la idea, así como de la mayor parte del desarrollo" de la misma, indicó Briones.

La tecnología desarrollada para la fabricación de lo que serán "los discos duros de ordenador de próxima generación", combina tanto la ingeniería como la ciencia básica, explicó el científico.

Dijo además que la idea básica tras el proyecto es "la nanoestructuración de la isotropía magnética", o lo que sería "una nueva estructuración de los bytes" a partir de "tecnologías súperavanzadas".

El equipo de científicos aplicó técnicas de nanotecnología (manipulación bajo control de materiales de dimensiones mínimas, en general inferiores a la micra, a escala nanométrica) a sistemas de magnetorresistencia gigante para almacenamiento de información.

El objetivo era pasar de "la escala micromagnética a la escala nanomagnética" en el almacenamiento que hacen los ordenadores de la información, explicó a EFE el experto.

Sobre el Premio Descartes de investigación 2005 concedido la semana pasada, durante una ceremonia en Londres, Briones dijo que, pese a no haber sido elegido entre los ganadores, se sentía muy satisfecho de que su proyecto hubiera quedado entre los "diez mejores" en Europa, con la categoría de "finalista".

Reconoció que la compensación económica inscrita a esa categoría, con una dotación de 30.000 euros a repartir entre todos los componentes del grupo, era "sólo representativa".

Briones explicó que su equipo estaba integrado por unas 25 personas y que habían sido varios años de trabajos en desarrollo del proyecto.

Restó importancia al hecho de que los países aporten más o menos fondos económicos a los científicos porque, dijo, cuando realmente interesa un proyecto, "siempre sale adelante" y no resulta tan complicado obtener los fondos necesarios.

Dijo además que debía trabajarse aún más para conseguir llevar los avances conseguidos en altas tecnologías a la sociedad, de modo que ésta fuera plenamente consciente de las ventajas obtenidas del desarrollo científico.

El consorcio multidisciplinar detrás de este proyecto paneuropeo lo integraban cuatro institutos nacionales de investigación, dos universidades y dos empresas industriales, involucrando en total a seis países de la Unión Europea (UE), bajo la dirección del Italian Consiglio Nazionale delle Ricerche (CNR).EFE

Fuente: (finanzas.com)