Facebook

A través de las redes sociales, miles de personas proporcionan una completa información personal que puede ser usada de forma interesada por terceros. Los expertos avisan de la necesidad de proteger la privacidad de los datos

Si Facebook fuera un  país  sería el tercero más poblado del planeta, por detrás de China y la India, con sus más de 500 millones de personas. Un volumen que convierte el sitio en muy suculento para los delincuentes.

 

En la calle, los usuarios intuyen los riesgos que entraña, sobre todo, en lo que se refiere al acceso de terceros a información privada. A pesar de todo, lo usan. En España entran regularmente en Facebook una de cada cuatro personas: 10 millones de cuentas activas. Los peligros de las redes sociales en general, y de Facebook en particular, provienen en muchos casos del mal uso que hacen los propios usuarios.

 

Según una investigación de la compañía de seguridad Sophos, son ellos quienes facilitan el robo de su información más íntima. Para de- mostrarlo, la compañía creó un perfil falso con el que realizar invitacio- nes y enviar mensajes a cuentas aleatorias de Facebook. El objetivo era determinar cuántas personas respondían y qué cantidad de informa- ción podía ser obtenida de ellas. Los resultados ponen de manifiesto que el 41% no tuvo ningún inconveniente en dar datos personales, tales como la dirección de correo electrónico, fecha de nacimiento o teléfono, a cualquier desconocido. Con los datos obtenidos, el falso

usuario de Sophos podría crear correos phishing (para robar información financiera), desvelar contraseñas e incluso arrebatarles la propia identidad.

Pero estos no son los únicos peligros de la red. Alrededor de 150 especialistas en seguridad informática, que se reunieron el pasado mes de septiembre en Tarragona, en el marco de la 11a Reunión Española de Criptología y Seguridad de la Información, han alertado de las trampas de las redes sociales para la privacidad de las personas. “Si damos acceso a determinada información es posible hacer una ficha personal, un perfil individual de intereses muy ajustado”, afirma Josep Do- mingo-Ferrer, catedrático de Ingeniería Informática de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona (URV) y director de la Cátedra Unesco de Privacidad de Datos. En este mismo sentido, según publica el diario The Wall Street Journal, varias redes socia- les han compartido datos persona- les de los usuarios con compañías de publicidad sin el consentimiento re- querido para hacerlo, lo que habría movido a los legisladores a tomar iniciativas para regular las tácticas de sitios web utilizados para recoger información sobre los consumidores, y la forma en que ésta se utiliza para orientar los anuncios.

Otro nada despreciable riesgo, esta vez para el equipo informático, es que el creciente uso de las re- des sociales ha aumentado también el número de infecciones (virus y malware) provenientes de distintos orígenes maliciosos.

Facebook, como la mayor red social del momento, resulta muy suculenta no solo para los ladrones de datos, también para otros ciberdelincuentes financieros que se multiplican, con cada vez mejores técnicas, en el entorno virtual.

Con el objetivo de minimizar todos estos riesgos, Facebook ha rediseñado su sistema de privacidad, con el que resulta más sencillo determinar con quién se quiere compartir la información. Los responsables del sitio quieren evitar también de manera especial que prolifere el acoso on line. Los contenidos relacionados con pornografía infantil son sacados automáticamente de la red y el usuario eliminado del sistema. Una actuación vinculada a estas actividades de control puede ser el origen de la eliminación del perfil del partido de Joan Laporta, al parecer, tras haber solicidado un militante «un tiro en la nuca para Albert Ribera».

De todas maneras, la Agencia de Protección de Datos Europea considera todavía insuficientes los cambios realizados por Facebook en favor de la seguridad.

 

MÁS FALSO QUE UN AMIGO EN FACEBOOK Un estudio de la compañía Norton pone de manifiesto que el 25% de los usuarios utilizan nombres falsos a la hora de abrir cuentas en redes sociales, el 9% miente sobre su estado civil y el 7%, sobre su apariencia física. El estudio afirma que más del 20% de los internautas se arrepienten de algo que han hecho en la red, sobre todo, de haber subido fotos sin tener permiso de las personas que aparecen en ellas. También confiesan haber espiado perfiles de otros usuarios para cotillear sus imágenes. Ironías de la vida, la red que nació para conectar amigos da pie a latiguillos como este: «Eres más falso que un amigo en Facebook».