El 90% de las personas con depresión severa padece disfunciones sexuales 0

-Este trastorno afecta al 35% de individuos con depresión moderada y al 50% de los que sufren esquizofrenia.

-Sólo el 30% de los pacientes depresivos tratados por primera vez con fármacos tienen una remisión completa de los síntomas.

La disfunción sexual es uno de los trastornos más comunes en los pacientes que sufren problemas psiquiátricos, en muchas ocasiones debido al tratamiento farmacológico. De hecho, el 35% de las personas con depresión moderada padecen alteraciones de la actividad sexual y en la esquizofrenia este problema alcanza tasas de prevalencia superiores al 50%. Además, hasta un 90% de las personas con depresión severa pueden padecer disfunciones sexuales. Así lo afirmó el profesor José Luis Ayuso, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid y coordinador científico del XV simposium internacional ‘Avances en psiquiatría’ que se celebra en Madrid.

El profesor Ayuso confirmó que los problemas sexuales se producen, en muchos casos, entre pacientes que toman medicamentos antipsicóticos y antidepresivos, si bien no todos los fármacos presentan el mismo riesgo e influyen más en la disfunción sexual aquellos que actúan sobre la serotonina, un neurotransmisor. Según Ayuso, la disfunción sexual “constituye una manifestación frecuente del cuadro depresivo no tratado, pero en gran medida también está asociado al tratamiento con fármacos de acción antidepresiva”. Los expertos han contrastado que el hecho de que los pacientes que toman antidepresivos sufran algún tipo de menoscabo en su capacidad sexual tiene como consecuencia, en muchos casos, que abandonen el tratamiento médico.
Anita Clayton, profesora de Psiquiatría y Clínica Obstétrica y Ginecología de la Universidad de Virginia, subraya que la utilización de múltiples medicamentos puede contribuir a reducir todavía más la función sexual. Entre los fármacos potencialmente nocivos cita “los antidepresivos, las benzodiacepinas, los analgésicos narcóticos, los antihipertensivos, los antipsicóticos, los anticonvulsionantes y los esteroides”.

Tratamiento integral

Se une a ello que con el incremento de la edad, aumentan las enfermedades crónicas, e inevitablemente el uso de fármacos. “En la mujer –según el profesor Ayuso–, el aumento en la disfunción sexual se produce a partir de la supresión progresiva de estrógenos durante la transición menopáusica”.
Tanto Ayuso como el profesor Jerónimo Saiz, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y también coordinador del simposio, coinciden en que, hasta el momento, no se le ha dado excesiva importancia a la disfunción sexual en las enfermedades psiquiátricas, pese al impacto negativo que tiene en el paciente y su calidad de vida. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que los resultados terapéuticos mejoran si se realiza un tratamiento integral “con intervención simultánea sobre la depresión y el trastorno sexual”, puntualiza Ayuso.
Sobre este aspecto, la profesora Clayton arguye que “el seguimiento y las recomendaciones terapéuticas deben incluir la estrategia de vigilar y esperar la educación del paciente, el ajuste de la dosis, el cambio de medicación, la agregación de un potencial antídoto y las intervenciones psicológicas”.

Recaídas

En cuanto a la eficacia de los tratamientos antidepresivos y las recaídas en la enfermedad, Ayuso precisó que “sólo el 30% de los pacientes depresivos tratados por primera vez con fármacos tienen una remisión completa de los síntomas”. Según el especialista, los pacientes que no alcanzan la remisión “tienen un riesgo cinco veces mayor de recaída que los que remiten totalmente”. Y es que, en las depresiones de carácter más grave, la enfermedad es ‘recurrente’. Un estudio norteamericano, reseñó Ayuso, demostró que a lo largo de diez años, prácticamente el 90% de las personas que sufrieron una depresión tuvieron al menos una recaída.
En el simposio también se abordó el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en la edad adulta. Los expertos sostienen que una mayoría de las personas diagnosticadas en la edad juvenil dejan de cumplir los criterios de TDAH en la edad adulta, “pero muchos seguirán con niveles de inatención e impulsividad por encima del término medio”. Ayuso precisó que un 20% de las personas que padecieron este trastorno en la infancia y la juventud persistían con los síntomas de TDAH según avanzaba su edad.
Según el profesor Saiz, se trata de un trastorno que está aumentando mucho su prevalencia “y es importante saber si va a arrastrar consecuencias en la edad adulta”. Concretó que el tratamiento de este trastorno en adultos debe ser el mismo que el de los niños, es decir, estar basado en las estimulaciones más la terapia de conducta.
 

Via: colpisa