Pantallas que le recordarán qué olvidó de la lista, góndolas que evitarán que se agoten los productos y la posibilidad de pagar sin sacar un artículo del carrito, entre otras novedades.
A pesar de que muchos creen que el comercio vía Internet se quedará con el negocio, los avances tecnológicos hablan, a corto plazo, de reinventar la experiencia de hacer el mandado y vender.  Es más, no se extrañe si en unos años su carrito de compras en el supermercado le dice: "se le olvidó el jabón".

¿El responsable de esta evolución? Una nueva aplicación de una vieja tecnología: el código electrónico de producto, EPC por sus siglas en inglés.

Estos ‘tags’, – dispositivos conformados por un chip diminuto y una antena-, pegados a los empaques de los productos, automatizarán muchos procesos y les harán la vida más fácil a compradores, almacenes y empresarios.

                                              ¿COMO FUNCIONA?

La principal diferencia entre el código de barras y EPC es que mientras las barras identifican una clase de productos, el ‘tag’ hace que cada producto sea único. Eso permite tener control total de sus cualidades y un monitoreo por parte de los almacenes.

EPC opera mediante el sistema de identificación remota por ondas de radio, que era utilizado en la Segunda Guerra Mundial, para saber si un avión era enemigo o no. Actualmente también es empleado para sistemas prepago en el cobro de peajes en Chile y California en Estados Uunidos.

En el caso de los supermercados, el ‘tag’ que está en cada producto envía señales que son capturadas por antenas y dispositivos ubicados a lo largo de las góndolas y en los carritos.

Por ejemplo se podrán retirar productos vencidos días antes de que caduquen, o si un jabón está ubicado en medio del pan tajado, los encargados podrán reubicarlo. También se podrá evitar que se agoten ciertas referencias, ya que siempre se sabrá en tiempo real cuántos ejemplares quedan en la góndola.

                                        A NIVEL MUNDIAL

Wal-Mart, el vendedor minorista más grande del mundo, no solo es pionero en la tecnología, sino también quien termina imponiéndola en el mercado. Sin embargo, solo ha utilizado EPC en la trastienda, con proveedores y almacenamiento.

La cadena estadounidense comenzó la implementación en 2005, con 100 proveedores y seis almacenes, y hoy en día, dos años después, tiene 600 abastecedores y 1.500 supermercados usando EPC.

Este pulpo gigante de las ventas ya anunció que exigirá a sus principales proveedores que productos individuales tengan ‘tags’.

Compañía de galletas Noel, que le ofrece sus productos a WalMart en Estados Unidos y Centroamérica, ya realizó pilotos en el tema.

Luis Alberto Gil, su gerente corporativo de logística, dice que las pruebas en velocidad, control del inventario y control del agotado arrojaron más de 10 por ciento de mejoramiento, lo que los invita a continuar con la implementación.

                            ¿CUANDO LO VEREMOS?

Pero la tecnología aún necesita ajustes. Los productos líquidos o de envoltura metálica presentan problemas para la lectura de la información del ‘tag’.

Sin embargo, en tan solo dos años de experimentos, se logró la lectura en cajas de tetra pack -que contienen una capa de metal en su interior-, y en el caso de las cajas de sodas, se pasó del 60 al 90 por ciento de lecturas. Para empezar a funcionar comercialmente se requiere llegar al 100 de confiabilidad.  Según entendidos en la materia, WalMart decidirá a mediados de este año cuáles serán los primeros productos en utilizar EPC para el cliente. "Los de mayor probabilidad son los de alto valor, como los electrodomésticos, en los que el costo es del tag poco representativo".  Actualmente uno de estos tags cuesta entre los 12 y 13 centavos de dólar.