Trucos de Windows

Apagado correcto del equipo

Cuando haya terminado de utilizar el equipo, es importante que lo
apague correctamente, no sólo para ahorrar energía, sino también para
asegurarse de que ha guardado los datos y contribuir a mantener el
equipo más seguro. Lo mejor de todo es que el equipo se iniciará con
mayor rapidez la próxima vez que lo utilice.

Usar el botón de encendido en el menú Inicio

Para
apagar el equipo, haga clic en el botón Inicio y, a continuación, haga
clic en el botón de encendido situado en la esquina inferior derecha
del menú Inicio. El botón de encendido normalmente tiene la siguiente
apariencia:

Botón de encendido (suspensión)

Al
hacer clic en este botón, el equipo entra en el modo de suspensión.
Windows guarda el trabajo automáticamente, la pantalla se apaga y se
detiene el ruido procedente del ventilador del equipo. Normalmente, una
luz situada fuera de la caja del equipo parpadea o se vuelve amarilla
para indicar que el equipo está en el modo de suspensión. El proceso
completo dura sólo unos segundos.

Como Windows guarda el
trabajo, no es necesario que cierre los programas ni los archivos antes
de poner el equipo en el modo de suspensión. La próxima vez que
encienda el equipo (y escriba la contraseña, si es necesario), la
pantalla tendrá la misma apariencia que cuando apagó el equipo.

Para
activar el equipo, presione el botón de encendido situado en la caja
del equipo. Puesto que no es necesario que espere a que Windows se
inicie, el equipo se activa en unos segundos y puede reanudar el
trabajo casi inmediatamente.

Nota: Mientras el equipo
está en el modo de suspensión, consume muy poca energía para mantener
el trabajo en la memoria. Si utiliza un PC móvil, no se preocupe, la
batería no se agotará. Cuando el equipo ha estado en el modo de
suspensión durante varias horas, o si la batería se está agotando, el
trabajo se guarda en el disco duro y, a continuación, el equipo se
apaga completamente, sin gastar energía.