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Una primera imagen vale más que mil palabras. ¿Cómo habla de ti tu imagen profesional?

Una primera imagen vale más que mil palabras. ¿Cómo habla de ti tu imagen profesional? 0Es un dicho al que a menudo recurrimos para hablar sobre la primera vez que conocemos a alguien o lo que nuestra imagen puede generar en otra persona, puesto que la percepción visual en un primer contacto, suele ser algo de gran relevancia.

Es posible que no podamos conocer a alguien y tampoco valorar a un candidato sólo por el primer contacto visual o imagen que tengamos. Sin duda, su experiencia, currículo y habilidades demostradas son la base para identificar a los mejores candidatos pero, ¿la primera imagen es muy importante?.

En muchas ocasiones, no se dispone de una segunda oportunidad para causar una primera impresión por lo que desde el punto de vista del profesional, es importante preparar la entrevista previamente y también cuidar su aspecto y la imagen que trasmite.

Además, no es igual la imagen que debemos tener para una marca o estilo de empresa que para otra, en algunas buscarán a alguien con un look más formal y serio que sea representación del estilo de marca pero si son empresas o sectores más jóvenes, frescura y cercanía pueden ser imágenes más atractivas para causar una mejor impresión.

En una entrevista, nuestra imagen cuenta pero también cómo nos expresamos, nos movemos, la actitud que tenemos durante la entrevista, desde que estamos en contacto con la persona que nos va a entrevistar hasta que finalizamos la entrevista. Aspectos como el lenguaje no verbal también son valorados.

Nuestra imagen personal es parte de nuestra “marca personal”. Podemos indicar que existe una imagen externa y otra interna. En el caso de la primera, ésta puede contemplar aspectos tales como:

– Cómo vestimos y nos preparamos para la entrevista (desde la forma de vestir, aspectos de limpieza y aseo personal, el corte de pelo…).

– La imagen corporal, cómo nos movemos, nos sentamos…

– La imagen sensorial.

-La imagen interna puede componerse por actitudes como:

Verbal: cómo nos expresamos.

– Escrita: cómo escribimos, nuestra letra y ortografía…;

Lenguaje corporal que muestra nuestra personalidad, cómo entramos en un lugar (de forma triunfal o con miedo) y la postura (seguridad, cansancio, sonreír, fruncir el ceño).

Por otra parte, en la comunicacion no verbal en una entrevista debemos evitar, por ejemplo, mover continuamente los pies, frotarse las manos, o jugar con los dedos, cambiar de postura sin parar, no mirar a los ojos del interlocutor o gesticular de forma exagerada. En cambio, podemos potenciar aspectos relacionados con adoptar una postura corporal relajada, sentarse cómodamente, mirar a nuestro interlocutor de frente, sonreír de forma franca, utilizar las manos para acompañar tu discurso. Habla con voz clara y audible, sin vacilaciones ni estridencias y procura usar un tono cálido y sincero.

En una entrevista deberíamos tratar de ser nosotros mismos cuidando diferentes aspectos y potenciando nuestros puntos fuertes para generar una imagen positiva en la persona que tenemos del otro lado. Nuestra imagen es también nuestra tarjeta de presentación; habla por nosotros mismos en ocasiones más alto y claro que el mejor de los currículos.

Fuente: Unique.