Curiosidades y Artículos

Técnicas de Seducción

La seducción consiste en despertar el deseo de los demás. Se trata de atraer la atención, mostrarse interesante y, sobre todo, agradar. Por tanto, la finalidad de la seducción es establecer una relación (afectiva o sexual) con esa persona a la que se pretende conquistar.

Tradicionalmente, ha sido el hombre quien ha tomado la iniciativa de cortejar a la mujer deseada. Sin embargo, con el tiempo, las mujeres han ido cambiando este rol de ser seducidas, a dar el primer paso.

El juego de la seducción es un arte que se puede aprender y mejorar conociendo sus claves. Según los expertos del centro psicológico CEPP de Granada una serie de estrategias que permiten acercarse a la persona y captar su atención:

La mirada

Los ojos son el espejo del alma y una forma de comunicación muy importante. Mantener el contacto visual puede ser una manera de expresar el interés por la otra persona.

La sonrisa.

Es un gesto de aprobación con el que se sutilmente se muestra interés hacia el otro. Además, la sonrisa marca los rasgos más importantes de la cara, y así la boca y los ojos aparecen ante el otro, en una posición agradable y armoniosa.

Gestos.

La postura y los gestos son un medio básico de comunicación no verbal que muestran la disposición o no, de establecer una aproximación. Una posición relajada, no cruzar las piernas ni los brazos.. muestran interés.

Seguridad y autoconfianza.

Son factores básicos para mostrarse interesante ante la otra persona, ya que indican madurez, sensibilidad, saber estar… que son aspectos muy valorados.

Sentido del humor.

Una actitud positiva ante la vida y el poder hacer reír a los demás, son aspectos muy valorados por cualquier persona.

Saber escuchar.

Cuando se percibe que el interlocutor se siente interesado por lo que se está diciendo, éste se ve como alguien cercano, atento e incluso agradable.

Mostrarse misteriosa, enigmática.

No contarlo todo de golpe, ir descubriendo facetas a medida que el otro demuestra deseos de conocer cada vez más.

Paciencia.

“Roma no se hizo en una hora…” hay que tener en cuenta que el juego de la seducción puede durar más tiempo del que se tenía pensado.

Otra cita.

Si la persona interesa, sería conveniente pedir el teléfono o quedar para otro día. Una nueva cita va a hacer que las dos personas se vayan conociendo.

Retirada.

Hay que saber retirarse a tiempo si no se ha conseguido lo que se pretendía y no aparecer ante el otro como el “pesado/a de turno”.

Una vez se produce el acercamiento entre las dos personas, se pasa al conocimiento mutuo. Se trata de descubrir el carácter, los gustos y la personalidad de la otra persona para conocer los aspectos en los que se coincide, buscar intereses comunes que eviten puntos de fricción entre las dos personas. Asimismo, el ambiente de cada uno, su clase social, sus amistades, estudios, experiencias… juegan un papel muy importante a la hora de seducir.

En todo caso, es importante considerar que no existen trucos universales, sino que cada persona es distinta. De este modo, un buen seductor es aquel que sabe acercarse al otro conectando de la mejor manera con su personalidad y sus gustos.
Dicen que lo esencial es invisible a los ojos, sin embargo, la mirada de un hombre nunca puede permanecer ajena ante ciertos atributos femeninos. Te contamos los encantos ante los cuales ningún exponente del sexo masculino se resiste.
Más de una mujer abordará este artículo segura de obtener todas las respuestas. A los hombres sólo le gustan los pechos y los traseros, dirán convencidas de haber acertado, pero….¿no sería subestimarlos demasiado?. Si bien es verdad que el aspecto físico importa, al menos en la primera impresión, también es cierto que ninguna relación se sostiene sólo a fuerza de lo externo.

Ciertos cánones de belleza son irresistibles para la mayoría de los hombres, pero ninguno está dispuesto a compartir su vida con una mujer que sólo le ofrezca un cuerpo hermoso para ser admirado. Y tal es así que no son las formas, sino las actitudes lo que más valoran ellos.

El erotismo es uno de los requisitos que encabeza el ránking de las preferencias masculinas. Lo llamativo es que, en casi todos los casos, los hombres parecen separar, y a veces en forma casi irreconciliable, el sexo del amor. Lamentablemente ellos a veces olvidan que mantener relaciones sexuales con una mujer también puede ser un acto de amor.

¿Qué detestan los hombres de las mujeres?
Si eres mujer toma nota y seguramente sumarás unos puntos a tu favor.

  • Que hagan el amor con maquillaje
  • Que no sepan besar
  • Que se pongan caprichosas o quejosas en la cama.
  • Que sean descuidadas con su vestimenta y en especial con su ropa interior.
  • Que hablen maravillas sobre sus ex parejas
  • Que acepten tener una relación sexual por hacerles “un favor” a ellos.
  • Las debilidades de los hombres inteligentes

Ningún hombre inteligente se resiste a:

  • Las mujeres que escuchan más de lo que hablan.
  • A las que aprendieron a mantener relaciones simétricas
  • A las que aceptan más críticas de las que emiten
  • A las que son permisivas
  • A las que detectan fácilmente sus valores
  • A las que aprendieron a modelarse a sí mismas.

Sin embargo, la mayoría de los que se dejan seducir por lo que ven, confiesa que casi nunca logra resolver el vacío afectivo que sienten, a pesar de tener a su lado una mujer bonita. En otras palabras, la belleza parece nos ser suficiente para lograr estar bien en pareja.

Lo que seduce a un hombre en su primera impresión.
¿Que les atrae a ellos a primera vista?

 

  1. EL43% de los hombres se fijan en los pechos 
  2. El 39% de los hombres se fijan en las nalgas 
  3. El 18% de los hombres se fijan en las piernas 
  4. El 12% de los hombres se fijan en los ojos 
  5. El 6% de los hombres se fijan en la sonrisa 
  6. El 2% de los hombres sucumbe ante la cintura 
  7. El 2% de los hombres presta especial atención a la voz 
  8. El 1% de los hombres se fija en la elegancia y el porte 
  9. El 1% de los hombres se fija en el comportamiento social 
  10. El 1% de los hombres se fija en el estilo.