Hay tres métodos fundamentales para proteger los datos de un netbook.

Los modernos netbooks, esas minicomputadoras portátiles que tanto seducen, son excelentes para llevar consigo a todas partes. Pero, precisamente por ser tan compactas, son fáciles de extraviar o de olvidar, sin olvidar que son pasto de los ladrones.

La pérdida material es ya grave de por sí. Pero la amenaza que implica que alguien tenga acceso a datos personales puede ser catastrófica. Para ello, dos obvias contramedidas incluyen un cierre mecánico o una de varias soluciones electrónicas en el mercado.

 

Hay tres métodos fundamentales para proteger los datos de un netbook en caso de robo: codificación, contraseñas BIOS y Windows, o software especial antirrobos.

Hay tres métodos fundamentales para proteger los datos de un netbook en caso de robo: codificación, contraseñas BIOS y Windows, o software especial antirrobos.

Las contraseñas no son especialmente seguras, pues, como explica Christian Woelbert, especialista de la revista alemana “c’t”, los ladrones pueden eludir las contraseñas de Windows simplemente reinstalando el sistema operativo, por ejemplo, o usando un “live CD” o sistema operativo instalado en un medio extraíble. Las contraseñas BIOS son relativamente fáciles de reinstalar. También es posible acceder a los datos si el ladrón quita el disco duro de la unidad.

El software antirrobo es también una solución limitada. Sólo funciona si el ladrón se conecta online con la máquina robada, pues entonces la víctima tiene la posibilidad de bloquear o borrar el disco duro por control remoto. Si el ladrón no se conecta a la Red, entonces no hay nada que hacer.

“La codificación es el único método a prueba de fuego” y no tiene que ser necesariamente caro, dice Woelbert. Uno de los programas más usados con este fin, TrueCrypt, es gratuito.

Para usuarios privados hay toda una serie de soluciones de codificación, según Sascha Pfeiffer, de la empresa alemana de Informática y Seguridad de datos Sophos. La oferta va desde empacadores de archivos con simple protección de contraseña para archivos o carpetas individuales, hasta productos comerciales de codificación, pasando por soluciones Open Source o de código abierto. “Aunque estas últimas ofrecen una confiable protección, se prestan más bien para usuarios con conocimientos técnicos”, advierte Woelbert.

En principio, todo el disco duro debería estar codificado, no sólo archivos y carpetas individuales. De otro modo, los ladrones podrían encontrar copias de archivos vitales en ubicaciones inesperadas, tal como en carpetas de archivos temporales. Otro factor clave es la contraseña. La seguridad es tan buena como la contraseña que la resguarda. Cuanto más larga y complicada, mejor.

Los candados mecánicos son una buena forma de impedir que un ladrón haga presa de un netbook. Uno de los mejores es el Kensington Lock, de Kensington Technology, por ejemplo. Su mecanismo de seguridad tiene dos componentes: el sello de seguridad que se halla en casi todo netbook o computadora portátil, y la combinación cable/candado, explica Stephen Hoare, de Kensington. El accesorio sólo se activa una vez que el dueño pone el cable en torno a un objeto determinado, inserta el cabezal en la ranura y gira la llave.

La defensa última y más segura es la codificación de todo el disco duro de la computadora y asegurarlo mediante una contraseña complicada y suficientemente larga.