En Alemania, una mujer llamó a la policía porque su marido no paraba de mirar películas pornográficas. Un mujer de Aachen, Alemania, marcó el número de la policía y le dijo a un oficial, con la voz quebrada por el llanto, que había una emergencia. Pero cuando los efectivos entraron a su departamento, sólo vieron al esposo sentado mirando una película pornográfica

(Seguramente, lo que más le molestó a la señora fue que los policías compraron pizza y unas cervezas y se sentaron junto con el marido a ver las películas. Y que, luego de verla a ella y de compararla con las chicas de las películas, hayan comprendido totalmente al denunciado.)