Casi siempre las versiones especiales son ideadas por los fabricantes de vehículos prácticamente para responder a las necesidades detectadas en un estudio de mercado o bien para poner más sal y pimienta a un modelo de la gama alta o deportivo para ofrecer mayor exclusividad a un pequeño grupo de clientes.

 Ahora Ferrari lo hace al revés, busca 20 clientes dispuestos a trabajar en el desarrollo de su Ferrari FXX, una versión experimental que parte del Ferrari Enzo, estimándose para finales de año la entrega del primero de estos 20 ejemplares.

           El programa es ciertamente innovador y la fábrica de Maranello está buscando "la creme de la creme" entre sus clientes, pues quien aspire a guardar entre sus activos uno de estos Ferrari debe estar dispuesto a pagar un millón 820 mil dólares ó 1.5 millones de euros más los impuestos, y participar en un amplio programa de evaluación y hasta entrenamiento para conducir este vehículo.

           La pasión de los seguidores del Cavallino Rampante da para todo, incluso pagar un alto precio por un auto que no se está creando para circular por la calle ni para la competición. El plan de la empresa es encaminar sus investigaciones a través de un programa interno que abarcará durante dos años diversos test por varios circuitos internacionales de automovilismo, durante los cuales Ferrari hará un registro de las sugerencias tanto de los expertos que trabajan en la fábrica, como las de los 20 compradores, incluyendo los aportes de los pilotos de la escudería de Fórmula 1, Rubens Barichello y Michael Schumacher.

           Una joya como ésta no puede guardarse en cualquier parte, así que los clientes que no quieran estacionarlo en el garage de sus casas, pueden dejarlo en la planta de Maranello, donde será cuidado con todo el esmero que una inversión de esta magnitud requiere, y desde allí será trasladado a los circuitos internacionales para las sesiones privadas, con el mismo cuidado que tienen los especialistas de Ferrari para movilizar los monoplazas de la marca italiana que compiten en los distintos trazados automovilísticos internacionales.

           Los felices compradores del Ferrari FXX, durante estos dos años, tienen la oportunidad de recibir entrenamiento especial para alcanzar un alto nivel de pilotaje, para responder a las exigencias de manejo de un vehículo como éste, que monta un equipo de telemetría que mide 39 parámetros. Durante el entrenamiento mediante el análisis de los registro, frente a la computadora los técnicos de Ferrari le podrán explicar al conductor las fallas cometidas en la conducción del vehículo, donde y cuando frenar, la mejor manera de seguir la línea de carrera, y todos los aspectos que permiten un manejo más rápido y seguro. Si el cliente se quiere lucir, puede añadir un segundo backet en el habitáculo y llevar un acompañante durante las pruebas. Al final del programa de dos años el cliente dispondrá de una joya sobre ruedas puesta a punto por él mismo y los pilotos Michael Schumacher y Rubens Barichello.

           El Ferrari FXX es uno de los GT más evolucionado de todos los tiempos, y la denominación FX corresponde al que fue el prototipo del Enzo en su etapa de desarrollo y se le agrega una X más para diferenciarlo de su antecesor.

           En cuanto al aspecto técnico no se conocen todos los detalles, pues habrá que esperar su completa culminación para conocer a ciencia cierta sus prestaciones. El prototipo monta un motor V-12 de 6.2 litros, 48 válvulas, que eroga más de 800 caballos de potencia a un régimen de 8.500 rpm, acoplado a una caja de cambios similar a la que se monta en los monoplazas Fórmula Uno, pues los engranajes de una marcha a otra cambian electrónicamente en un lapso de una décima de segundo, con cambios hechos mediante botones en el volante. La carrocería es adaptable, pues cuenta con partes móviles que permiten ajustar la aerodinámica del vehículo en función del trazado y las condiciones de manejo. Tal como ya lo hacen otros deportivos, el Ferrari FXX estará dotados de frenos de discos cerámicos desarrollados por Brembo y las ruedas están compuestas por rines de 19 pulgadas calzados con cauchos slicks, al estilo de los autos de carrera.

           Los pedales y los asientos se hacen individualmente a la medida de cada conductor, respetando la talla y la mejor ergonomía para el nuevo piloto.

           Para ser digno de ingresar a este super selecto grupo de clientes no basta con pagar el precio de cada ejemplar, sino que Ferrari se encargará de seleccionar a conductores que no tienen que ser profesionales pero sí con una gran experiencia en la conducción de deportivos de alto desempeño. Actualmente las primeras pruebas se realizan en la ciudad de Fiorano, ciudad en la que será dictado el curso a los futuros propietarios del Ferrari FXX. Esta experiencia no se quedará solo en este modelo, sino que los resultados se aplicarán a los próximos modelos de la marca de Maranello.

           Luego de aprobar el curso, cancelar la factura y haber participado en el desarrollo de semejante deportivo, los propietarios de los FXX pasarán a formar parte del "Team Ferrari" y serán considerados como "Prancing Horse Test Drivers", como llama Ferrari a sus pilotos oficiales de pruebas.

           Después de todo esto, no habrá manera de exhibirse en el vecindario con este raro ejemplar, pues es cada ejemplar será considerado como un prototipo que no podrá consultar por cualquier carretera.

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