Hay programas que se resisten a cualquier intento de eliminación. Es el caso, por ejemplo, del grabador Nero, de la suite ofimática Office y de muchos antivirus.

Este comportamiento digno de un hierbajo se debe, sobre todo, a ficheros eliminados por error o a fallos en el instalador. En esta guía te mostraremos soluciones para desinstalar programas rebeldes.

Por mucho que se aferren a los platillos de tu disco duro, los programas-lapa están indefensos frente a herramientas específicas, diseñadas para erradicarlos en cuestión de minutos y sin dejar rastro.

 

 

Windows Installer CleanUp Utility

El instalador de Microsoft suele ser eficiente, pero, en cuanto se presentan problemas, la desinstalación falla más que una escopeta de feria. Una situación típica es la desinstalación de Microsoft Office: si falta algún fichero MSP, Office no podrá ser desinstalado ni reparado.

Este desagradable punto muerto puede arreglarse a mano, pero los costes en términos de paciencia y cordura son altísimos. Para corregir tales entuertos, Microsoft lanzó su propio desinstalador: Windows Installer CleanUp Utility.

Windows Installer CleanUp Utility

La ventana de Windows Installer CleanUp Utility (WICU, para los amigos) es muy sencilla: consta de un listado de programas y un puñado de botones. Eliges las aplicaciones a eliminar, pulsas Remove y esperas a que WICU haga limpieza.

Es uno de los pocos programas capaces de eliminar Office hasta la versión 2003. Si quieres eliminar la versión 2007 tendrás que recurrir a un proceso manual bastante más lioso.

AppRemover y los desinstaladores de antivirus

Por razones de seguridad, un antivirus debe ser difícil de desinstalar. Si el mecanismo de eliminación fuese demasiado simple, cualquier programa malicioso podría aprovecharlo. Sin embargo, esto causa muchas molestias a los usuarios.

Aunque el asistente de instalación funcione, siempre quedan ficheros, procesos en segundo plano y claves de registro que interfieren con la instalación de otros productos. Una herramienta especializada en eliminar programas de seguridad es AppRemover.

AppRemover

AppRemover detecta automáticamente los antivirus y antispyware instalados y ofrece la oportunidad de quitarlos en tan sólo dos pasos. No desinstala cortafuegos y otro tipo de programas de seguridad, pero la lista de antivirus que reconoce es bastante extensa. ¿Prefieres usar herramientas específicas? Aquí las tienes:

Desinstaladores para otras aplicaciones

No sólo los antivirus son difíciles de desinstalar. La suite de grabación Nero, por ejemplo consta de tantos programas y controladores que su eliminación por la vía estándar es poco práctica. La herramienta oficial, Nero CleanTool, se encarga de eliminar todos los componentes de Nero que aún te queden por el equipo.

Otros dos componentes básicos del sistema operativo, DirectX y Java, plantean serios obstáculos cuando se quiere prescindir de ellos. En el primer caso, por contener una librería gráfica omnipresente, y en el segundo por la acumulación de versiones que acaba produciéndose. Para deshacerte de DirectX, por ejemplo en caso de que se haya corrompido, prueba DirectX Uninstaller. Por otro lado, JavaRa borra todas las máquinas virtuales Java sobrantes.

The PC Decrapifier

En caso de tener entre tus manos un ordenador totalmente nuevo te recomendamos The PC Decrapifier,  un desinstalador de programas preinstalados. Ideal para barrer a las típicas versiones de prueba que pueblan el Escritorio de un nuevo equipo. 

El modo avanzado de Revo Uninstaller

Si cualquiera de esas aplicaciones fallaran, Revo Uninstaller ofrece un modo avanzado de desinstalación que busca claves en el Registro y ficheros en el disco duro que tengan relación con el programa elegido. Ya que se trata de una maniobra arriesgada, Revo crea un punto de restauración del sistema antes de proceder.

Revo Uninstaller

Tras ejecutar el desinstalador propio del programa, Revo Uninstaller busca restos y los muestra en una pantalla de resumen. A partir de ese momento, eres tú quien debe juzgar su relevancia y elegir si borrarlos o no. En general, si una clave de registro contiene una referencia explícita al programa, su borrado es recomendable. No borres una clave si no estás seguro.