Un sitio en Internet se avoca a la divertida tarea de encontrar en la naturaleza cosas exactamente iguales a tetas. Y logra algunos éxitos sorprendentes.

Para entender el concepto, una imagen vale mil palabras. Disfrute de la tersura y redondez de estos hongos silvestres. Un par de pechos puede erguirse turgente en los lugares más inesperados. Esta afirmación incluye batracios.

Por supuesto que están todos los clásicos previsibles como melones, sandías, limones, etc. que en algunos casos logran hacernos recordar a alguna antigua amistad. Y cuando parece todo dicho, la naturaleza parece empecinada en sorprendernos con algo que rompe todos los moldes. En ocasiones, los degenerados más observadores parecen hallar pruebas de que la propia corteza terrestre podría ser una mujer con buenas tetas.

Estos homenajes al distrito más alimenticio del sexo débil y muchos otros más pueden hallarse en la página de las “20 cosas en la naturaleza iguales a tetas”.