Robar autos, vender drogas y contratar los servicios de prostitutas, son algunas de las tareas que deben llevar a cabo los fanáticos de Grand Theft Auto: San Andreas, un juego que no termina de causar polémica. Ahora el título fue denunciado por esconder escenas pornográficas que pueden salir a la luz usando un software que se descarga de internet.

El creador del programa es un ciudadano holandés de 36 años, que asegura no haber hecho más que desbloquear contenidos que se encontraban ocultos en los códigos del juego.

"Si Rockstar Games (los creadores) lo niega, están mintiendo y puedo probarlo. Mi software no introduce nada nuevo, todo el contenido que se muestra ya estaba en el juego", aseguró.

En Estados Unidos, grupos pro defensa de la familia advirtieron que el juego no debería ser distribuido a los adolescentes, ya que esta clase de entretención podría tener una gran influencia sobre el comportamiento de los menores.

En efecto, Grand Theft Auto: San Andreas, ya era considerado un juego en el límite de la aceptación por sus detractores, precisamente por incluir escenas de intensa violencia e insinuaciones sexuales.

Por su contenido el juego está clasificado para mayores de 17 años, pero ahora se pide reclasificarlo como un juego sólo para adultos.