Aplican la técnica de las pantallas de los portátiles para gastar menos y mejorar el contraste.  -Si parecía que la primera tecnología en caer iba a ser el plasma, el mercado televisivo está dando un giro y se apresura a sustituir los televisores actuales LCD por los nuevos LED, una evolución de la tecnología LCD que supone menos consumo y más contraste.Los primeros LED se lanzaron al mercado a finales del año pasado y fueron una de las estrellas del pasado CES, en enero, cuando los presentó Samsung, la marca que más en serio ha apostado por esta tecnología. Eran televisores LED con retroiluminación lateral, es decir, que reparte la señal de la luz a las moléculas que componen la pantalla desde los laterales.

Este sistema, que es el mismo que utilizan las pantallas de los portátiles, comprime la circuitería de iluminación y permite que los televisores sean más planos. El mismo lo ha adoptado también Sony porque comparte la fábrica de los paneles con la multinacional coreana, que va ya por la tercera generación de paneles y ha logrado hacerlo a precios más ajustados. “Tenemos una ventaja de varios meses sobre nuestros rivales”, asegura Marcos García, director de la división de audio-vídeo de Samsung España.

Lateral o trasero

Sharp, que es el segundo fabricante mundial de paneles LCD, también apuesta por su progresiva sustitución por el LED. Así lo anunció el pasado jueves el presidente mundial de la compañía Hiroshi Sasaoka, que aseguró que la transición hacia la nueva tecnología sería muy rápida. En su caso, mantienen la retroiluminación desde detrás y no desde el lateral, como Samsung y Sony, pero la enriquecen con el llamado local dimming, que permite oscurecer puntos de la pantalla para que resalten más los iluminados.

Esta técnica mejora el contraste reforzado por un barrido de la pantalla a 200 Hz pero asegurando el brillo, porque la iluminación es selectiva y no constante como sucede con las teles LCD, que nunca logran un negro puro –como sí hacen los plasmas– por este motivo, y además les hace gastar menos electricidad porque, salvando distancias, no tienen siempre la bombilla encendida.

El brillo se ajusta a la luz

También Toshiba incorpora esta iluminación trasera y el local dimming, y lo complementa con un sistema que ajusta automáticamente el brillo según las condiciones de luz ambiental. Según Sacha Langer, director europeo de márketing de audiovisual, esto permite “adaptar los contenidos a la pantalla”. Y LG con ellos fabrica una serie, la SL90, ultraplana, que reduce el marco a la mínima expresión.

Philips es otro fabricante que se apunta a los nuevos televisores LED, con iluminación trasera directa, como Sharp, y los añade a su serie Aurea, que es la de más alta gama y la que tiene el sistema de iluminación externa según el contenido de la pantalla (ambilight) integrado en el marco de la tele. Y otro que presentó un prototipo fue Panasonic, el gran promotor del plasma, que logra hasta 1.000 líneas de resolución de la imagen en movimiento (por 200 de sus competidores). Sin embargo, la multinacional japonesa no prevé lanzar un modelo LED a un precio competitivo hasta el año próximo, según fuentes de la compañía.

El OLED sin futuro

El nuevo LED desbanca a otro considerado competidor hasta ahora: el OLED, del que tan solo Sony ha llegado a anunciar un televisor de hasta 15 pulgadas, pero que permitiría crear un televisor del grosor del cristal de una ventana. Sin embargo, presenta un problema técnico, y es que pierde uno de los tres colores RGB con el tiempo. Su evolución, el AMOLED, es la que se utiliza en las pantallas de los móviles más avanzadas, pero resulta absolutamente prohibitiva su fabricación para tamaños tan grandes como los de una tele.
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