Rómulo y Remo:

mitos romanos

Según cuenta la leyenda, Eneas escapó de Troya cuando esta estaba ardiendo en llamas. Eneas se dirigió hacia el oeste, junto con Anquises, su padre y su hijo llamado Ascanio. La diosa Venus los guió a través de los mares. Un tiempo más tarde, Julios abandonó el Palatino y fundó la ciudad llamada Alba Longa, en este sitio se estableció como confederación de ciudades del Latio. Pero los dioses habían dispuesto que Roma estuviese marcada por la grandeza.

Rómulo
La mitología nos cuenta que Remo intentó construir una ciudad en el monte Aventino. Pero Rómulo fue guiado por el vuelo de unas aves (12 gavilanes) que vio como un oráculo, opto por el monte Palatino. De esta manera se fundo la ciudad de Roma y se convirtió en el primer rey de ella.

La senda de Homero
“La Enedia” es una epopeya que fue escrita en latín durante el siglo I aC. Virgilio Maron fue su autor, más conocido como Virgilio. Esta obra fue creada por encargo del emperador Augusto, con el objetivo de glorificar el imperio que con él comenzaba. Virgilio tomó tomo como punto de partida la destrucción de Troya, colocando la fundación de Roma como si fuera un acontecimiento de origen mítico. De esta forma, también se sugería que el poema se encuadrara en la tradición de los poemas homéricos (“La Iliada” y “La Odisea”) que tenían gran popularidad y prestigio. Muchos piensan que Vigilio en su lecho de muerte mandó a quemas “La Envida” ya que pensaba que era mejor desvincularse de Augusto.

El Rapto de las Sabinas
Los sabinos eran un antiguo pueblo que se encontraba en Italia, ubicado entre el río Tibet y los Apeninos.
La leyenda nos cuenta que luego de la fundación de Roma, los súbditos de Rómulo interrumpieron por sorpresa los campamentos de los sabinos, secuestraron a sus mujeres y escaparon. Los sabinos fueron tras ellos y los alcanzaron.
Ya estaban luchando entre ambos bandos cuando las sabinas se interpusieron, evitando así la muerte de sus captores. Finalmente, los captores se convirtieron en sus maridos. Los sabinos, junto con los sabelios y los samnitas se incorporaron a Roma en el año 268 aC.

El trasfondo mítico
Roma no podía convertir sus orígenes en un mito. Su leyenda de fundación une tradiciones que se pierden en la noche de los tiempos. Luego de fundar Roma, Rómulo traza un zurco con un arado para así señalar los límites de la ciudad y amenaza de muerte a quien lo pensara atravesar. Remo (su hermano) se burla de su advertencia, cruza la línea y Rómulo lo mata. Este asesinato nos trae a la memoria el caso de Caín y Abel. Ambos mitos tienen a señalar los valores considerados superiores al sentimiento más primario y elemental: el de la fraternidad.

El Rey Amulio ordeno que colocaran a los gemelos –Rómulo y Remo– cuando eran bebés, en una canasta en el río Tiber para que murieran ahogados. La canasta se estanco y así los pequeños fueron amamantados por la loba llamada Luperca.
Rómulo y Remo fueron recogidos por el pastor Faustulo y su mujer. Ellos recibieron educación en Gabio, centro cultural del Lacio. Cuando crecieron, descubrieron que eran nietos de un rey.

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