La solución al impresionante aumento de los fraudes y desfalcos con tarjetas, ya sea mediante Internet o a través de métodos que permiten duplicar la banda magnética de la tarjeta credito, parece radicar en la aplicación al sector de distintos adelantos tecnológicos. Ante esto, el plástico con chip sería la opción elegida por la mayoría de los bancos y empresas de tarjetas credito. Esta nueva modalidad gana adeptos actualmente en el sector financiero, gracias a que permite archivar y resguardar más datos sobre el cliente y ofrece mejores índices de seguridad contra fraudes y engaños.

Según un estudio de una prestigiosa consultora, las pérdidas por fraudes bancarios superarían el billón de euros al año en todo el mundo. Dentro de esta sideral y preocupante cifra, más de un tercio de los delitos se producirían en cajeros automáticos bancarios, mientras que un cuarto de los mismos tendría su origen en operaciones mediante la web.

¿El chip llegó para quedarse?

En el marco de este complicado escenario, la solución parece estar en la tarjeta credito con chip. Como remarcamos anteriormente, este sistema ofrece una mayor seguridad y permite operar con un código de cuatro dígitos que sólo el titular conoce. Sin embargo, la puesta en marcha de este sistema aún no se ha efectivizado en una gran cantidad de países, incluso del Primer Mundo.

La necesidad de cambios profundos en los sistemas operativos y en los propios comercios para adecuarse a la nueva metodología, y el correspondiente impacto económico que tiene este mecanismo para las empresas responsables, ha retrasado en algunas partes del globo la necesaria modernización del sistema.

La importancia de esta nueva tecnología en función de la seguridad, tanto para los usuarios como para las compañías, se centra en que la tarjeta credito con chip es, actualmente, imposible de falsificar. El plástico con banda magnética, en cambio, puede ser copiado por cualquier delincuente que maneje los métodos de falsificación o clonación.

Mayor seguridad en pagos fuera de línea

Esta nueva tecnología utilizada en la tarjeta credito garantiza además un mayor control y mejores condiciones de seguridad en los denominados pagos fuera de línea, o sea aquellos que se efectúan sin necesidad de establecer una conexión instantánea y en el momento de la compra con el banco, a fin de comprobar la disponibilidad de fondos del usuario.

Asimismo, el chip utilizado en la tarjeta credito posibilita actualizar continuamente y con mayor rapidez la información sobre el cliente, algo que también es importante con vistas a potenciar las medidas de seguridad.

La era del plástico inteligente

Las tarjetas credito pueden trabajar con importantes volúmenes de información, posibilitan analizar e ingresar datos y hasta la gestión con software específico. Estas características, además, tornan más ágil a la operatoria de pagos en cualquiera de sus formas.

En el mismo sentido, este tipo de tarjeta credito permite archivar las operaciones realizadas, lo que trae como consecuencia un menor número de consultas con la empresa o banco responsable, disminuyendo las erogaciones de la institución y del cliente con ese objetivo y mejorando a su vez la practicidad del sistema.

Cuando se navega por Internet, el chip permite guardar las identificaciones de usuario y las claves de acceso, así como todos los datos personales y los comprobantes de compras concretadas en la web, algo vital en tiempos de expansión del comercio