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La Internet nos hace más estúpidos

Leemos en la columna de Michael Rogers en MSNBC una reseña breve de un polémico libro al que miles de bloggers de todo el mundo ya están atacando y destrozando por el muy bloguero método del fisking. Su autor es Andrew Keen, un escritor y empresario inglés, y se titula: “El culto del aficionado: Cómo Internet está asesinando a nuestra cultura”. En resumen, Keen responsabiliza a las más visitadas webs 2.0 (desde YouTube hasta la Wikipedia) con “la pérdida de precisión en noticias e informaciones, el descenso de la calidad de la música y el video, las finanzas de las industrias del contenido y la erosión del pensamiento original (pues los estudiantes usan Google para crear ensayos de copia-y-pega)”.

Lo que es bueno para muchos bloggers e internautas – la disolución del poder mediático que tenían las grandes corporaciones una vez enfrentadas a los medios “alternativos” de la red – es malo para Keen, pues implica que las grandes empresas de medios tradicionales podrían quebrar y desaparecer mucho antes de encontrar el modo de competir en los nuevos medios. Pero para Keen, lo realmente grave no es que desaparezcan los grandes medios, sino que “no está claro con qué serían reemplazados”.

Lo que asusta a Keen es que muchos entusiastas de la Web 2.0 afirman que ya no necesitamos de las compañías tradicionales, pues la Internet permite a artistas y escritos tener sus propios medios de distribución y promoción. Pero los editores y las disqueras ofrecen más que distribución y promoción: de algún modo, son los inversionistas de la cultura, dando dinero por adelantado para que un escritor pueda dedicar años a investigar para su libro, o a una banda para que pueda crear una obra musical sólida.

Ciertamente, hay muchos escritores y muchas bandas que mantienen sus empleos mientras crean su obra, pero a muchos de ellos no les molestaría recibir un adelanto y poder dedicar tiempo ininterrumpido a su labor. Ni siquiera el grupo más fiel de “amigos” de MySpace podría ofrecerles algo como eso.

En cuanto a noticias, Keen considera que un blogger nunca podrá acometer la labor investigativa profunda que puede hacer un reportero cuando está apoyado financieramente por un gran medio de comunicación, que incluso le provee del apoyo legal para enfrentarse a un gobierno o una gran compañía. Además, dice que en internet es imposible distinguir la información de la manipulación o el rumor sin fundamento, pues cualquier persona con un computador puede abrir libremente un blog y decir que hace “periodismo”.

El libro de Keen le recuerda al columnista de msnbc a “la cultura americana de los gritos”, en la que un debate televisivo entre dos políticos se reducía a que cada uno gritaba le gritaba al otro, constantemente, su punto de vista, “en frases cortas y altisonantes”.

La cultura de los gritos ha encontrado un sitio seguro en Internet: Los foros de la red son famosos por su falta de civilidad, pero lo más preocupante es que casi nunca parecen producir discusiones significativas”.

Contra la Wikipedia. Andrew Keen lamenta que la enciclopedia más exitosa de la era digital, la Wikipedia, sea realizada por aficionados, y que sus aportes sean considerados tan válidos como los de los expertos, comprometiendo la exactitud de los datos, el control de calidad y la objetividad.

Sin embargo, y aunque parezca irónico, si algo no nos quedó claro podemos visitar el blog de Andrew Keen, escuchar su podcast y buscar en Google.

[ Via msnbc | 20minutos ]