Aliado y enemigo. Las empresas telefónicas dependen de Apple para comercializar el exitoso iPhone, del que se han vendido ya casi 80 millones de unidades en todo el mundo. Pero a la vez, la empresa fundada por Steve Jobs les ha cavado a esas operadoras una zanja que puede llegar a ser la fosa en la que se entierre buena parte de su negocio: el de los mensajes de texto. Mañana, con la nueva actualización de su sistema operativo móvil, Apple presenta el servicio iMessage, su respuesta a BlackBerry Messenger y a aplicacion

Cada año, en Estados Unidos, se envían dos billones de mensajes de texto. No es un volumen nada desdeñable, con precios por mensaje que varían entre los 10 y los 20 céntimos de dólar (entre siete y 14 céntimos de euro al cambio actual). En el mercado norteamericano, a diferencia de España, se cobra tanto por enviar como por recibir un mensaje de texto. En general, las cuatro grandes empresas telefónicas ingresan unos 20.000 millones de dólares al año por el tráfico de mensajes SMS.

Siguiendo la estela de BlackBerry, Apple ha incorporado en su sistema operativo OS5 un servicio de mensajería entre teléfonos iPhone, tabletas iPad y reproductores multimedia iPod, bajo el nombre iMessage. Permitirá enviar de forma gratuita mensajes de texto, imagen y vídeo sobre redes wifi y también sobre conexión 3G. De ese modo se evitará el pago de mensajes tanto a nivel nacional como internacional.

De momento, la que fue la primera empresa telefónica en comercializar el iPhone, AT&T, ha decidido enfrentarse a Apple con una agresiva estrategia comercial: ha encarecido su plan de mensajes de texto pero ha decidido quitarle límites al envío. La táctica es simple: ofrece mandar y recibir mensajes de telefonía, de forma ilimitada, por 20 dólares (14 euros) al mes. Es un intento de capitalizar el tráfico de SMS entre los clientes que tienen iPhone y aquellos que no lo tienen.

Los analistas han analizado cuánto le cuesta, en datos, a una compañía telefónica transmitir un mensaje de texto y cuánto cobra en realidad por ello. Cada SMS de 160 caracteres significa que, como máximo, pesa 160 bytes en la Red. El plan de dos gigas de conexión móvil a Internet de AT&T cuesta, al mes, 25 dólares. Eso supone que, en datos, podrían mandarse 12, 5 millones de mensajes de 160 bytes, a un coste de una cincomilésima de dólar cada uno. Atendiendo a esas cuentas, el negocio de los SMS es extremadamente lucrativo para las operadoras.

Esta es una semana de especial importancia para Apple, la primera tras la muerte de su fundador, Steve Jobs. El nuevo iPhone, modelo 4S, sale a la venta oficialmente el viernes. De momento, ha sido el que más éxito ha tenido en sus primeros días de vida. En las primeras 24 horas en las que permitió reservarlo a través de Internet, Apple vendió más de un millón de unidades, agotando existencias a una semana de su comercialización en las tiendas. Ya hay clientes acampados en la tienda de la Quinta Avenida neoyorquina, esperando a comprar el dispositivo el viernes.

No es la primera ocasión en que Apple canaliza el éxito de otros servicios dentro de su propia plataforma de aplicaciones. En una de sus últimas comparecencias públicas, en 2010, Jobs presentó FaceTime, una aplicación para videollamadas que pretendía hacerle sombra al servicio de telefonía multimedia Skype (adquirido por Microsoft el pasado mes de mayo). Del mismo modo que Skype no supuso el final de las llamadas tradicionales, FaceTime no supuso tampoco el final de Skype.

De momento, una ventaja con la que cuentan competidores de Apple, como WhatsApp, es que permiten la comunicación nacional e internacional con clientes de diversas plataformas, como Android, BlackBerry, Nokia, y, en el futuro, Windows. Apple no ha revelado planes de abrir iMessage a otros sistemas operativos.

es como WhatsApp.