Entre cortados, medialunas y algún que otro cigarrillo, cada vez más personas eligen las cafeterías y los bares durante un par de horas diarias para hacer reuniones de trabajo o directamente usar ese lugar como una oficina. Encienden su laptop o la noteboock y se conectan a la red a través del sistema Wi-Fi (internet inalámbrica), mientras terminan el café o piden algo para comer rápido

"Ultimamente, viene cada vez más gente. Principalmente tenemos turistas que se conectan para revisar los correos. Y además, tenemos mucha gente que usa el local para hacer reuniones o para cerrar algún negocio. También tenemos clientes que llegan a las diez de la mañana hasta las cinco de tarde, se instalan aquí y usan directamente el lugar como oficina", explicó Guillermo Benzaquén, gerente de operación de Aroma, una cadena de café que desde hace tres meses instaló Wi-Fi en su local de Florida y Maipú.

"En su gran mayoría, las personas que vienen a trabajar son de publicidad o marketing, que llegan en grupo con dos o tres computadoras. En segundo lugar, están los que trabajan en el rubro finanzas o los que trabajan en forma independiente", puntualiza Benzaquén.

La tecnología Wi-Fi ya se usaba en Argentina, pero la instalación de esta herramienta de trabajo en las cafeterías es algo nuevo. "El desarrollo tecnológico hace cada vez menos necesarias las oficinas", explica el gerente de sistemas de Aroma, Cristian Cáceres.

La razón por la que muchas personas eligen estos ámbitos para realizar su trabajo, se basa principalmente en el confort que brinda el ambiente de un bar: "Trabajamos acá porque nos queda cómodo y estamos tranquilos. Venimos dos veces por semana; como mucho dos horas por día", cuenta Gustavo Fiorito, operador de turismo, mientras trataba de concluir el trabajo del día. "Además, la conexión es rápida, de buena calidad, gratis y de tiempo ilimitado", explica Pablo Albamonte, director del Howard Johnson Florida Street.

Los horarios picos son a la mañana temprano y al atardecer. "Es un tercer lugar, que no es ni la casa ni la oficina. Seguramente, esta tendencia se va a instalar aún más fuerte en la sociedad", concluyó Benzaquén.

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