Absurdos, crueles, ridículos o divertidos. Los pecados, especialmente los mortales, suelen ser secretos, a menos que el pecador decida contarlos al público en los "confesionarios" de la web

La idea de revelar intimidades vía internet ha cobrado muchas formas, entre ellas los llamados "blogs" -o páginas personales- y los foros de discusión, pero los confesionarios son un sitio idóneo para hacerlo bajo el anonimato y sin temor al ridículo o la sanción.

Esta tendencia se suma a la creciente cantidad de sitios que publican "fotos calientes" de ex o actuales parejas.

Uno de los más populares, grouphug.us, garantiza "completa confidencialidad", y de hecho cada "confeso" tiene asignado un número, en lugar de su nombre real, como si se tratase del preso que, una vez en la cárcel, ha perdido su identidad.

La idea de este portal, creado por Gabriel Jeffrey y Adam Bregenzer en 2003, y actualmente con 195.000 confesiones en archivo, es que "cualquiera pueda confesar cualquier cosa" y aliviar la conciencia.

Y es precisamente en el morbo y el voyeurismo donde yace buena parte del atractivo de estos proyectos, que recolectan tal variedad de temas y grados de obscenidad de confesiones, pecados y secretos que ya tres de ellos se han convertido en libros.

"Soy una chica. Estoy enamorada de una chica. Ella es la persona más maravillosa del mundo y yo le gusto. ¿Es eso pecado?", dice una "confesa" de grouphug.us.

Al papel
Este sitio llegó a ser tan exitoso que sus creadores sacaron un libro que compila las mejores confesiones, como también lo hizo otro portal, notproud.com, que salió al ciberespacio en 2000 y ha recopilado las 250 mejores confesiones en un volumen, dividido en capítulos alusivos a los siete pecados capitales.

Algunas de las barbaridades que se pueden leer son: "Mi orgullo de doctor me llevó a diagnosticar erróneamente a un paciente, que como resultado quedó ciego", y "siempre espero que mi novia vaya al baño para robarle dinero de su cartera. Ella nunca se da cuenta".

Los creadores de notproud.com, Scott Huot y GW Brazier, dicen que les da curiosidad conocer las intimidades del "vecino".

"En la sociedad permisiva de hoy, donde las nociones de pecado no están sólo dictadas por la religión, ¿qué es lo que la gente considera tabú en el siglo XXI?", dice Brazier, mientras que Huot añade que le sorprende la popularidad del sitio.

"Parecería que todo el mundo tiene un secreto y a todo el mundo le encanta un secreto. Es cierto que para algunos este sitio existe sólo como un fenómeno del voyeurismo, como cuando hay un accidente en la carretera y se reduce la velocidad del coche con la esperanza de ver algo grotesco", indicó.

El atractivo
Para otros, estos sitios "contribuyen a aliviar cargas, sea a través de la confesión propia o de la identificación con las confesiones de otros", según Huot.

Su atractivo está además en que el "confeso" puede estar seguro de que no va a ser juzgado o puesto en ridículo, aunque portales como dailyconfession.com ofrecen la oportunidad a los usuarios de comentar sus faltas.

Los creadores del sitio también publicarán un libro y se preparan para el lanzamiento de un programa de televisión, pero a diferencia de sus competidores obtienen ingresos por publicidad y advierten que "si su confesión es de naturaleza seria y usted necesita ayuda, por favor acuda a las organizaciones mencionadas más abajo".

En la lista, están nada menos que el FBI y organizaciones de ayuda contra el suicidio, la drogadicción y la violencia doméstica.

Al otro lado del espectro está un proyecto que busca que las confesiones sean publicadas de forma original y artística.

Las instrucciones están en postsecret.blogspot.com, y consisten en enviar por correo, de forma anónima, una postal hecha a mano en la que el "confesor" debe contar su secreto en un dibujo, "collage" o fotografía acompañados de texto.

infobae.com