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Todo sobre el solitario y algunos consejos para tener éxito.

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Imagen de Patrick JL Laso en Pixabay 

El solitario, el tute y el mus son solo algunos de los juegos de cartas más amados de siempre y capaces de difundirse por todo el mundo en múltiples variaciones. No hay nadie que no haya jugado al menos una vez en la vida alguno de estos, sea en su versión tradicional o en el ordenador.

Entre todos los juegos de cartas disponibles hemos decidido concentrarnos en este artículo justo en el solitario. A continuación se puede encontrar información útil sobre este divertido juego y esperamos que sea también de ayuda para ganar su primera partida:

Los orígenes del solitario para Windows 

Debido a su antigüedad, el solitario ha entrado a formar parte de los clásicos por excelencia. Para ser exactos, fue creado por Wes Cherry – un becario de Microsoft –en 1988.

Según lo declarado, el joven no solo ideó el código del juego para evitar estudiar para sus exámenes de la universidad, sino que, además, nunca recibió ningún salario como recompensa por su trabajo ni algún derecho de autor. Y decir que ahora podría ser multimillonario: el solitario es el juego para PC más exitoso de todos los tiempos.

Sin embargo, Cherry tenía razón en una cosa: su creación provocaría muchos problemas a los trabajadores de todo el mundo, iniciando una cierta dependencia que pondría en peligro sus puestos de trabajo. Sus preocupaciones se concretaron en 2006, cuando Edward GreenWood, un funcionario de Nueva York, fue despedido por el alcalde por haber sido descubierto jugando en su oficina.

Aunque 25 años después de su lanzamiento haya llegado también a iOS y Android, el solitario no fue inicialmente concebido como una forma de entretenimiento. Según un artículo del Washington Post de 1994, el juego serviría para familiarizar a los usuarios al nuevo mundo de Windows ayudándoles a aprender a usar el ratón.

Las reglas básicas del solitario 

El objetivo del juego es bastante simple: conseguir ordenar las 52 cartas del mazo en siete columnas en forma descendente. Si se juega con cartas reales, hay que aprender a colocarlas, mientras que si se hace una partida al solitario con la computadora esta operación se realiza automáticamente y no tenemos que preocuparnos por ello.

La pantalla de inicio se dividirá en dos partes, una superior y una inferior. En la primera está – partiendo de la izquierda – el mazo de reserva constituido por cartas cara abajo – y cuatro espacios en blanco. En la segunda, en cambio, hay siete columnas de cartas cara arriba.

El primer paso es reacomodar las cartas que están cara arriba en las 7 columnas disponibles, recordando de mover los ases – si hay – en los espacios en blanco. Se deben colocar las cartas en orden numérico descendente y respetando la alternancia de color hasta agotar las posibilidades de movimiento (por ejemplo, un nueve de corazones puede ir seguido de un 8 de tréboles).

Los ases dispuestos en los espacios vacíos deben ser seguidos por cartas del mismo palo de forma creciente (yendo así del A hasta la K). Además, deben recordar que la última carta de cada una de las 7 columnas debe siempre estar cara arriba. 

Se recurrirá al mazo de reserva cuando ya no sea posible realizar ningún movimiento. Se pueden mover las cartas a uno de los cuatro espacios situados en la parte superior de la pantalla o a una de las 7 columnas de abajo. 

Cuando una de estas últimas se queda sin cartas, se puede colocar un rey en el espacio vacío y continuar con la creación de una columna de valor descendente. Cuando todas las cartas del mazo estén dispuestas en los cuatro espacios previamente vacíos – es decir, cuando aparecen cuatro K en su lugar – el juego podrá considerarse terminado. 

Las técnicas clave para ganar 

En primer lugar, se aconseja dejar libres las cartas de valor alto hasta que no se esté obligados a sacar una carta. Además, se debe intentar poner los ases y los dos presentes en el reparto de cartas cara arriba en la parte superior lo antes posible. 

En segundo lugar, es oportuno mover en cuanto se pueda el mayor número de cartas cara abajo desde las 7 columnas hacia la parte superior de la pantalla. En la medida que queden columnas vacías, se debe intentar ocuparlas con reyes, así aumentar la posibilidad de realizar movimientos. 

De todas formas, si se tiene la posibilidad de elegir el color del rey que se juega, es siempre oportuno fijarse en el color de las reinas y las sotas en la mesa. Por ejemplo, si una reina roja y una sota negra están esperando ser utilizadas, se debería evitar colocar un rey rojo. 

El solitario: ahora no queda más que jugar

Después de aprender las reglas básicas del solitario, solo tienen que encender la computadora – o encontrar un mazo de cartas tradicionales – y empezar a jugar. La diversión está asegurada, y en el caso que se enamoren perdidamente del solitario, sigan los consejos que les hemos propuesto para convertirse en verdaderos campeones.

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