Distintos problemas de muy diferente alcance se están produciendo en la actualización o activación de los iPhone, el teléfono inteligente de Apple. En Estados Unidos, según informa Cnet, los propietarios del nuevo iPhone 3G 2 sufren retrasos en la activación . La compañía ha remitido un correo electrónico a varios clientes en el que les notifica que, debido al alto volumen de activaciones desde que se lanzó el modelo en Estados Unidos, se están produciendo retrasos. Para compensar a los usuarios afectados por el problema, Apple planea ofrecer a sus clientes 30 dólares de crédito en la tienda en línea iTunes "por los inconvenientes causados".


En el mensaje se explica que la activación puede retrasarse dos días y alaban la paciencia de los clientes además de lamentar el incidente. El problema se ha presentado a pesar de que el lanzamiento del nuevo iPhone ha tenido una acogida menos masiva que el del anterior. Según cálculos de expertos, Apple ha vendido medio millón de aparatos en un fin de semana, la mitad de los que vendió. La cifra se explica porque el lanzamiento de este segundo modelo se limitó a ocho países frente a los 21 del primer iPhone.

Por otra parte, en España algunos usuarios del primer iPhone se han encontrado con un problema al actualizarlo. Al realizar la operación se bloquea la terminal y, a pesar de intentar resetearlo, al final, la única solución consiste en cambiar la tarjeta SIM. Según fuentes de Telefónica es un problema que afecta a algo más de un centenar de clientes. La razón técnica del problema, según la compañía, radica en que cuando el cliente maniobra el teléfono para actualizar sus programas le aparecen dos avisos, uno de Apple y otro de la operadora. Si el cliente solo actualiza el programa de Apple y no hace lo propio con el de la operadora se produce un conflicto que paraliza la terminal. Al llamar a Atención al Cliente, la primera solución que ofrecen es pulsar al unísono dos teclas del teléfono para apagarlo y resetear. Pero esta operación no da los resultados esperados y, al final, el remedio es el cambio de tarjeta.

Fuente elpais.com