El método, denominado quimioembolización, fue aplicado hoy por primera vez en el país. Un especialista explicó  que "será empleado en pacientes con tumores primarios o secundarios de hígado que no puedan ser operados"

 

"Menos de un tercio de los pacientes con tumores de hígado son aptos para los tratamientos curativos de ablación, trasplante y resección". Hasta ahora, para muchas personas ese dato era cuestión de vida o muerte.

Eso era antes de que el Hospital Italiano de Buenos Aires haya sido elegido como centro referente del país para comenzar a usar una técnica que en el mundo se emplea desde 2007 y que surgió como la alternativa para tratar algunos tumores hepáticos difíciles de abordar con los métodos conocidos.

El doctor Ricardo García Mónaco es especialista en radiología intervencionista y explicó  "la quimioembolización se basa en la administración específica de medicamentos quimioterápicos, a través de un procedimiento mínimamente invasivo que los transporta al tumor en pequeñas esferas, que se trasladan por un catéter".

Y detalló: "Consiste en colocar un pequeño catéter por la arteria femoral en la ingle y conducirlo hasta la arteria que alimenta el tumor hepático. Una vez allí, siempre guiado por imágenes, se introducen las esferas con medicamento en las arterias que alimentan el tumor. Dado que en esa instancia se bloquean las arterias, las esferas se quedan impactadas en el tumor y la droga penetra en él".

Según García Mónaco, lo que se logra es "que haya una gran cantidad de droga dentro del tumor y que no circule por el cuerpo", con lo cual "es mucha la medicación que recibe el tumor y atenúa los efectos adversos al no circular en la sangre".

La terapia asegura la obstrucción de la arteria que alimenta al tumor, deteniendo el flujo sanguíneo dentro del cáncer y potenciando la destrucción de las células malignas.

El procedimiento de embolización dura menos de una hora y permite que el paciente retome a los pocos días sus actividades normales.

La administración controlada del fármaco se mantiene por un período de hasta 14 días y puede observarse la muerte de las células tumorales, dos a tres semanas después de la administración del fármaco con una reducción del volumen del tumor.

La experiencia médica presentada en el Hospital Italiano por el equipo de Angiografía y Terapia Endovascular, a cargo de García Mónaco, permitió prolongar y mejorar la calidad de vida de pacientes con cáncer de hígado no operable, que representan más del 60% de los afectados.

El profesional remarcó que si bien el método es "muy bueno", más lo será "si se aplica a los pacientes apropiados y con el debido criterio", esto es "a pacientes con tumores primarios o secundarios de hígado que no puedan ser operados".

Los tumores hepáticos pueden ser primarios, es decir que se desarrollan en el propio hígado, o secundarios (metástasis), que provienen de otros órganos, entre estos el carcinoma colorrectal, los tumores neuroendocrinos y de mama.

El cáncer primario de hígado afecta más a los hombres que a las mujeres y son más frecuentes en las personas mayores de 50 años.

 

Via Infobae.com