Nuevos materiales, gadgets que se transforman y casi sienten por sí solos. Es el futuro, y Nokia, en colaboración con la Universidad de Cambridge, está trabajando en ello.
El concepto plantea un teléfono móvil que haciendo uso de la nanotecnología, tan de moda, pueda fabricarse de materiales flexibles, elementos transparentes y superficies que se autolimpian. Esto sería ideal para las pantallas táctiles, por ejemplo. Lo de Nokia Morph sería un terminal con capacidad de convertirse o transformarse en cualquier otro gadget, según las necesidades.
Las ideas que se están desarrollando conjuntamente entre Nokia y Cambridge, llegarán a los productos de consumo no antes de 7 años, para el 2015 más o menos, aunque estas predicciones casi nunca se cumplen y bien llegan antes, o lo normal, se retrasan por diferentes aspectos. Se integrarán entonces en gadgets de primer nivel, caros por lo tanto, pero estas investigaciones, según Nokia, permitirán en el futuro gadgets más avanzados con precios más competitivos y máximas funcionalidades.
Este diseño de Nokia es todavía completamente irreal, pero sus primeras aplicaciones podrían aparecer en terminales de la firma finlandesa dentro de siete años.