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Las marcas deben volver a crear mercado, ya que la sociedad está fragmentada y se flexibilizan los roles. Se describieron las características del nuevo consumidor y cómo, tras superar la gran crisis, se debe dejar paso a las actitudes proactivas. Por otra parte, un estudio realizado por la consultora Ipsos para la AAM mostró los cuatro grupos que definen al consumidor argentino.
La Asociación Argentina de Marketing -AAM- describió el perfil del nuevo consumidor y destacó que las marcas deben volver a pensar en crear necesidades y mercados, seduciendo a un consumidor cuya clave está en el individualismo y que tiene valores y aspiraciones diferentes de las que lo caracterizaron el período 2002-2004. Claudio Rodríguez, director de Research de Cicmas Strategy Group, cree que “el escenario se caracteriza por la sobrecomunicación”. Además, agregó: “El consumidor está más informado, sabe más de marketing, es más infiel y es más selectivo ante la información que recibe”. Añadió: “Estudiar estilos de vida es anticiparse. Es pensar estratégicamente en la búsqueda de nuevos recursos y lograr la fidelización. Hay que hablarle al consumidor de hoy pensando en el consumidor de mañana”. Perfiles Existen rasgos de identidad que actúan como imanes para fomentar el consumo. Los nuevos rasgos se concentran principalmente en la mayoría de las personas o consumidores que atraviesan por todos los aspectos; pero se notan más en niveles socioeconómicos altos y en la juventud. Las tipologías son: -El ser personal: Las marcas individualizan el consumo, se pierde la influencia de la familia como organizadora del consumo y aparecen varias personas decisorias. El 70 por ciento de los jóvenes entre 15 y 30 años respondió que no quiere ser uno más del montón. -El ser nacional: Actualmente hay una revalorización de lo local. Las posturas ante lo local con cíclicas y dependen de la ideología dominante. -El ser atractivo: Se priorizan conceptos como alimentación sana, cuidado estético y actividad física. Nace una concepción de la belleza que se traslada de adentro hacía afuera. -El ser joven: Se ha cambiado el concepto de la juventud. Se acortó la infancia y se alargó el período de juventud. Las marcas también tienen llegada entre los que tienen entre 60 y 65 años. -El ser flexible: Hay mayor permeabilidad para admitir la igualdad entre hombres y mujeres. Se da mayor tolerancia, más apertura y hay mejor clima para los cambios y la liberación sexual. -El ser cool: Se busca el diseño en cada objeto. Éste es un consumidor más hedonista y más exigente. La carrera para los estudiantes de auge es el diseño, sea de moda, de interiores o gráfico. -El ser digital: Se digitaliza el vínculo con el consumidor. Aparece el individuo hiperconectado e interactivo y hay un claro valor aspiracional: es un símbolo de pertenencia social estar conectado con el mundo. Al 75 por ciento de los jóvenes les gusta tener una computadora personal de última generación. Trece años atrás, prefería una moto o un auto. Otras tipologías La consultora Ipsos realizó, también, un estudio para la Asociación Argentina de Marketing, en el cual se vislumbran los cuatro grupos que definen al consumidor argentino: jóvenes, hombre adulto, ama de casa y mujeres BC. Frente al consumo, los casos más interesantes son los de las mujeres BC y los hombres, porque su comportamiento, muchas veces, es diferente de lo que dicen promover. Según el estudio que realizó Ipsos, las mujeres BC prefieren los supermercados y eligen productos preferentemente light. Entre las compras, se destacan 53 por ciento de galletitas de agua y 41 por ciento de edulcorante; y por otro lado, 71 por ciento de azúcar y 56 por ciento de chocolate. Por su parte, los hombres que tienen entre 30 y los 45 años consideran importante el progreso y son capaces de sacrificar el tiempo libre en pos del trabajo. Los jóvenes son tan fanáticos de las golosinas, las bebidas de alcohol como de las cervezas; 60 por ciento practica deportes -siendo su preferido el fútbol-, y considera muy importante hacerse tiempo para ir a bailar; 40 por ciento cena fuera de su casa, en lugares de comidas rápidas y son habitúes de los shoppings. Las amas de casa leen menos diarios que otros targets. Tienen mayor atracción por la televisión, que la consideran casi un servicio público; y retomaron el hábito de la radio después de la crisis de 2002. En general, tienen una menor tendencia a probar nuevos productos y no son tan permeables a la publicidad. Fuente: ADLATINA.COM
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