Lo que hay que saber sobre el exceso de grasa

La incómoda grasa que aparece en nuestro cuerpo no lo hace gratuitamente. Se debe, principalmente a que ingerimos un exceso de calorías, en gran parte motivado por comidas grasas, pero también puede aparecer debido a la propia genética, cambios hormonales, falta de ejercicio o estilo de vida. Sin embargo, el cuerpo almacena este exceso de calorías como una reserva que usar cuando tiene hambre, además de ayudar a liberar hormonas para controlar el metabolismo. Por otro lado, la grasa ayuda a que la sangre absorba más vitaminas A, D, E y K, lo que influye en un aspecto más saludable de la piel y cabello.
 Lo que hay que saber sobre el exceso de grasa
Aunque puede colocarse en muchas partes del cuerpo, la que aparece en la tripa suele ser la grasa menos positiva. Y es que este tipo puede incidir en la resistencia a la insulina, lo que aumenta el riesgo a padecer diabetes y conlleva un incremento de los niveles de grasa en la sangre. Esto puede también suponer riesgos de parálisis y problemas de corazón.
La cantidad de grasa recomendable en función del total del peso suele ser entre 25 y 30% en mujeres y entre 18 y 23% en hombres. Si se superan estas cifras, una persona podría estar entrando en una primera etapa de obesidad. En el caso de las mujeres, además, la obesidad puede conllevar una mayor producción de testosterona, la hormona que se encuentra más presente en hombres, lo que podría traducirse en un exceso de vello facial, acné y un primer estado de calvicie.
Por otro lado, el número de calorías que se necesitan cada día varían en cada individuo, aunque la media entre una mujer suele estar en torno a las 2.000 y en torno a las 2.5000 en los hombres. Partiendo del supuesto de necesitar 2.000 calorías diarias, no se recomienda ingerir más de 65 gramos de grasa de media por día, lo que equivale a unas 600 calorías de grasas. Para conocer la máxima cantidad de calorías provenientes de las grasas para cada persona, deben multiplicarse las calorías totales por 0,30.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que las grasas no solo se encuentran en las comidas dulces y en los alimentos de los que prescindimos cuando estamos a dieta. Se encuentran en alimentos que tomamos por sus hidratos de carbono o por sus vitaminas, aunque también en otros complementos que cuentan en nuestro cómputo de calorías, como el aceite, los quesos, la crema entera, el helado o algunas carnes.
Por último, puede también ser útil valorar cuánto nos cuesta quemar las calorías a la hora calcular cuántas ingerimos. Aunque estas cifras pueden variar según cada individuo, lo cierto es que aproximadamente tenemos que quemar unas 7.000 calorías para adelgazar un kilo. Por lo tanto, con lo que cuesta quemarlas, quizá sea mejor pensar dos veces cuántas calorías ingerimos y de qué alimentos preferimos que procedan.

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